Bomberos combaten hoy varios focos de incendios forestales en las provincias de Córdoba y Tucumán, en el centro y noroeste de Argentina, respectivamente, regiones en las que no llueve hace meses.
La situación más preocupante afecta a Tucumán, donde los principales focos se encuentran en dos zonas montañosas, la Quebrada del Río Lules y Los Pizarro, ambas al sur de la capital de este distrito.
Las brigadas de rescate luchan desde hace semanas contra las llamas en estas regiones, en las que no llueve hace siete meses.
"Hace 15 días que lo estamos combatiendo y cuando logramos controlarlo hay quienes lo vuelven a encender", se quejó a medios locales Juan Bertolini, jefe de los bomberos voluntarios de Lules.
En el central distrito de Córdoba, en tanto, los bomberos intentaban hoy controlar un frente de incendio en cercanías de las grutas de Ongamira, objetivo que se ha logrado en la zona de Copacabana, en el norte provincial.
Marcelo Colombatti, coordinador del Plan Provincial de Manejo del Fuego, señaló que el foco en Copacabana fue "contenido" y se encuentra en "guardia de cenizas".
"La situación es bastante más alentadora que ayer", dijo, aunque reconoció que el foco de las grutas de Ongamira, de unos 800 metros, es más complicado.
Los incendios forestales que arrasaron varios miles de hectáreas de la reserva del Pantanal paraguayo, en la frontera con Bolivia y Brasil, están siendo controlados, anunció hoy la organización que administra esa área biológica.
El fuego, originado por razones desconocidas, "fue muy voraz, destruyó una sabana palmar inundable y se teme que parte de la fauna silvestre no haya podido abandonar el lugar", afirmó Oscar Rodas, de la organización ambientalista Guyra Paraguay.
Esta ONG controla en esa región la estación biológica 'Los Tres Gigantes', situada 950 kilómetros al extremo norte del país y cuyo nombre deriva de tres especies de animales silvestres en vías de extinción, el armadillo gigante, la nutria del Amazonas y el oso hormiguero.
Rodas explicó a una emisora de radio que las llamas están siendo controladas con la ayuda de una cuadrilla de bomberos que llegó esta madrugada a la zona, de la Secretaría de Emergencia Nacional y helicópteros de la Fuerza Aérea "que pueden levantar agua de los ríos".
La estación 'Los Tres Gigantes', que ha sido acondicionada como destino del turismo ecológico, está situada dentro de un parque de más de 20.000 hectáreas, en el distrito de Bahía Negra, en el departamento de Alto Paraguay.
La Policía Autonómica ha detenido a una mujer de 49 años por el incendio intencionado que afectó al Paraje de los Pedregales, entre los municipios malagueños de Estepona y Casares, y que calcinó un total de 520 hectáreas de matorral y arbolado disperso, según informaron fuentes del Gobierno andaluz.
Se trata de una mujer vecina de la zona a la que se arrestó como presunta autora de un delito de incendio forestal que, tras prestar declaración, fue puesta en libertad con cargos a la espera de ser citada por el juzgado que instruye las diligencias del caso.
La mujer, que responde a las iniciales J.T.P. es vecina de Estepona y las diligencias del caso han pasado al Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 3 del municipio esteponero.
El incendio, considerado el más grave del verano, se declaró el 9 de septiembre entre los municipios malagueños de Estepona y Casares y quedó controlado el día 11, según el Infoca.
En las tareas de extinción participaron más de 200 técnicos del dispositivo, 10 vehículos autobomba, dos unidades móviles de Meteorología y Transmisiones (UMMT), la Unidad de Análisis y Seguimiento de Incendios Forestales (Unasif) y hasta 20 medios aéreos del dispositivo.
Fuente:El Mundo
¡ULTIMA HORA! La detenida por el incendio de Estepona participó en la extinción(Pincha AQUI)
La ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ha calificado hoy la temporada de incendios 2009 como "bastante peor" que la del año pasado, a la espera de los resultados finales, ya que la campaña no concluye hasta el 15 de octubre.
En declaraciones a los periodistas durante su visita a las tareas de montaje de la feria World Fishing Exhibition, que la próxima semana comienza en Vigo, Espinosa aclaró que ha sido un año bastante peor que el pasado y avanzó que "posiblemente nos situaremos en la media por hectáreas de los últimos diez años".
"Es uno de los temas por los que más tenemos que luchar para evitar que se sigan quemando montes en nuestra península", recalcó la titular de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, quien vaticinó que cuando estén disponibles los resultados finales de esta temporada "posiblemente nos indiquen que la mayor pérdida de biodiversidad en España la tengamos por incendios forestales", dijo.
Grecia entró ayer en pánico, cuando en menos de 24 horas fueron declarados más de cien incendios forestales que obligaron a evacuar a unas 3.500 personas. La situación más desesperada se vive en los alrededores de Atenas, donde varios focos amenazan barrios residenciales y monasterios.
Las autoridades griegas decidieron declarar ayer el estado de emergencia. «La situación en estos momentos está fuera de control», aseguró ayer uno de los alcaldes de las localidades cercanas a Atica, donde el mayor de los incendios avanza descontrolado hasta la capital. «Ruego que vengan rápido. Se está quemando mi propiedad y nadie hace nada», imploraba uno de los pobladores a los bomberos.
«Estamos abandonados y nadie viene a ayudarnos», gritaba en la localidad de Varnavas una mujer ante la televisión, mientras trataba de alejar las primeras llamas que se acercaban a su vivienda con una rama de olivo.
El incendio de Atica, el más destructivo de todos, tiene un perímetro de 40 kilómetros en una zona de pinares colindante con áreas pobladas. Solo ayer arrasó más de 4.000 hectáreas y más de una decena de viviendas que ya habían sido desalojadas. Para hoy se espera otra dura jornada, ya que continuarán las altas temperaturas y el fuerte viento que azuza las llamas.
Grecia es un país que se ve especialmente afectado por este tipo de sucesos, ya que durante el verano pueden llegarse a registrar temperaturas de más de 40 grados centígrados acompañadas de fuertes vientos. Por ello, las grandes columnas de humo que se veían ayer en el cielo griego causaron el temor en los habitantes del país, que recordaron la ola de incendios que en el 2007 causó 77 muertos y destruyó 250.000 hectáreas de bosques.
Unas 8.000 hectáreas de bosque han ardido desde principios de julio en Grecia, donde los bomberos tratan de controlar tres nuevos fuegos declarados hoy en distintos puntos del país, en una jornada de máxima alerta por el riesgo de incendios.
"El incendio está en desarrollo desde las nueve de la mañana y hacemos esfuerzos para controlarlo en un día de fuertes vientos", informó hoy el servicio contra incendios a Efe, en referencia a un foco iniciado esta mañana a unos 200 kilómetros de Atenas.
En los trabajos de extinción participan treinta bomberos y diez vehículos, que están apoyados desde el aire por dos aviones cisterna y un helicóptero.
En torno al mediodía, otro incendio forestal se declaró cerca del monasterio de Agias Skepis, que es combatido por diez vehículos, veinte bomberos, dos aviones y un helicóptero.
El tercer foco quema zonas de pastos en la localidad de Magula, a 25 kilómetros al oeste de la capital. En las tareas de extinción intervienen dieciséis vehículos, noventa bomberos, dos aviones y cinco helicópteros.
Según los bomberos, ninguno de los tres incendios amenaza de momento zonas habitadas.
En las últimas 24 horas se habían declarado 61 incendios forestales en el país, que han sido ya controlados o apagados.
Grecia es uno de los países mediterráneos más afectados por los fuegos forestales durante el periodo de verano debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos.
En 2007, unas 250.000 hectáreas fueron calcinadas en Grecia, tras los devastadores incendios que en agosto afectaron el sudeste de Grecia y a la isla de Eubea y quemaron en sólo 10 días 180.000 hectáreas y causaron la muerte de 65 personas.
Más de 500 hectáreas de bosques de pinar repoblado o de matorral en áreas ya reiteradamente incendiadas se han quemado este año a causa de grandes incendios, mientras que rara vez se produce un gran fuego en bosques maduros autóctonos.
Así lo ha denunciado hoy la organización Ecologistas en Acción, que considera necesario un replanteamiento de la gestión forestal de los montes, para sustituir paulatinamente los cultivos de pinos y eucaliptos por poblaciones autóctonas y renunciar a repoblar de ahora en adelante las zonas incendiadas con estas especies propagadoras del fuego.
"Las quercíneas (encinas, alcornoques) resisten mejor el avance del fuego, ayudan a extinguirlo, y, a la vez, se regeneran mejor; mientras que la resina de los pinares alimenta el fuego y estas especies no rebrotan, por lo que tras un incendio en un pinar sólo crece matorral", ha puntualizado la organización.
También ha subrayado que, si bien la mayoría de los incendios son causados por la acción del hombre, la superficie arbolada más afectada en la década 1996-2005 ha sido de pinus pinaster (27,96 por ciento), de pinus halepensis (11,32 por ciento) y de eucalyptus globulus (9,76 por ciento).
La organización ha explicado que Galicia es una de las comunidades más propensas a sufrir incendios y donde más de un tercio de su superficie está ocupada por repoblaciones con pinos y eucaliptos.
"La alta frecuencia de incendios está relacionada, en parte, con la sustitución que se ha realizado de la vegetación autóctona por pinos y eucaliptos, convirtiendo estas zonas en lugares más susceptibles de incendiarse", ha insistido.
En el informe de Greenpeace 'Un futuro en llamas' expone la variación de las características de los incendios forestales y la influencia que el cambio climático produce en ellos.
"Desde que comenzó el verano, 25 grandes incendios son responsables del más del 65% de la superficie quemada en lo que va de año. No sólo los grandes incendios son ahora más numerosos sino que, debido al aumento de las temperaturas y la prolongación de las olas de calor, los incendios son más virulentos" ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace.
En España, los grandes incendios forestales (superiores a 500 hectáreas) suponen cada vez un mayor porcentaje de la superficie total quemada anualmente. Dentro de estos grandes fuegos, desde hace 20 años están ocupando un papel destacado los que tienen lugar durante fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor.
Bajo estas condiciones pueden derivar en lo que se denominan Incendios de Alta Intensidad, que se desarrollan en condiciones de alta temperatura, viento y baja humedad. Son extremadamente dañinos y peligrosos y su control es imposible si no cambian las condiciones meteorológicas.
Ampliar los planes de evacuación
Este tipo de incendios también se está produciendo en zonas urbanizadas inmersas en áreas forestales, lo que genera un gran peligro para la población y sus bienes.
"Como vimos en Galicia en 2006, recientemente en la isla de La Palma (Canarias) o en El Arenal (Ávila), los incendios forestales son cada vez más un problema de seguridad pública", ha señalado Soto.
El cambio climático se está combinando con el abandono rural y la falta de gestión de las masas forestales, así como una mayor relación entre el campo y la ciudad (urbanizaciones, actividades en la naturaleza, infraestructuras eléctricas, etc) y la persistencia de las causas (negligencias, accidentes, rayos, intencionados) que provocan los incendios forestales en España.
Por este motivo, la organización ecologista considera que urge adaptar los ecosistemas a esta nueva realidad y tenerla en cuenta en la planificación forestal y la política de extinción. Hacen falta más planes de ordenación de los montes que incluyan la gestión del exceso de biomasa y la continuidad del combustible.
Es importante diseñar planes de evacuación en zonas urbanas o periurbanas en entornos forestales, así como planificar el diseño de la vegetación y los jardines.
En 2050 hay que intentar llegar a cero
El informe se detiene en algunos de estos casos producidos en el área mediterránea, región que según los expertos del IPCC es una de las zonas más vulnerables del planeta al cambio climático.
Se analizan la ola de calor en toda Europa de 2003 y los incendios ocurridos ese año en Portugal y el sur de Francia e Italia; el incendio de Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005; la oleada de incendios de agosto de 2006 en Galicia y los del año 2007 en el Peloponeso (Grecia) y Tenerife y La Gomera. También se examinan datos de los numerosos grandes incendios ocurridos durante la primera mitad del presente verano.
Los incendios forestales suponen el 10% del total mundial de emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan más cambio climático y generan un círculo vicioso.
Ante esta situación, Greenpeace concluye que es urgente combatir el cambio climático reduciendo drásticamente las emisiones de gases invernadero. Para alcanzar este objetivo, la oportunidad más clara es la cumbre climática mundial que se celebrará el próximo mes de diciembre en Copenhague.
En esta cita, los líderes mundiales de los países desarrollados deben comprometerse a reducir un 40% sus emisiones en 2020 respecto de los niveles de 1990, ya que las emisiones globales deben alcanzar su pico en 2015 y llegar tan cerca de cero como sea posible en el año 2050.
Deben aportar 110.000 millones de euros anuales necesarios para que los países en desarrollo sean capaces de combatir el cambio climático, financiar la protección de los bosques y adaptarse a aquellos efectos que ya son inevitables. Por último, deben establecer un mecanismo financiero para detener la deforestación y las emisiones asociadas en todos los países en desarrollo para 2020 y alcanzar la meta de cero deforestación en el Amazonas, el Congo e Indonesia para 2015.
"Kioto supuso un pequeño paso, Copenhague tiene que ser un salto de gigante", ha declarado Soto, "y el papel del Estado español en este compromiso con la humanidad le corresponde a José Luis Rodriguez Zapatero".
Me llamo Manuel Sobrino Senra. Soy de A Guarda (Pontevedra), y tengo 23 años. Soy consciente de los problemas que sufre nuestra MADRE TIERRA, y siento la necesidad de darlos a conocer. Formo parte de una especie escasa, la de la gente que se preocupa por el Medio Ambiente. Pero sé que se recuperará poco a poco. Estoy seguro. Y lucharé para crear conciencia, a la medida de mis posibilidades. No soy mucha cosa, sólo una persona, entre siete mil millones; sólo soy un granito de arena en este desierto. Pero alguien dijo alguna vez que LOS DESIERTOS MAS GRANDES ESTAN FORMADOS POR LOS MAS DIMINUTOS GRANITOS DE ARENA... Espero que os guste, feliz lectura!!