Un cazador ha sido detenido por un supuesto delito de maltrato de animales tras matar a un perro de un tiro en Ugena (Toledo) según han denunciado el propietario del animal y la asociación El Refugio, que se personará como acusación en el caso en el Juzgado de Illescas.
Según ha informado hoy El Refugio, los hechos sucedieron el pasado 24 de noviembre cuando 'Rubio', un podenco de apenas ocho kilogramos de peso y color canela, paseaba junto a su dueño y un hermano de éste a las 11.30 horas de la mañana cerca de la urbanización Los Almendros, en Ugena.
'Rubio' dió un tirón de la correa y se escapó entrando en la finca del detenido, a donde le siguieron los dos hermanos que vieron al detenido apuntar al perro con una escopeta de caza, a unos ocho metros de distancia, y dispararle, según consta en la denuncia del dueño.
El dueño del perro también asegura en la denuncia que el cazador increpó riendo "éste ya no entra más en mi finca" tras disparar al animal.
Cuando el propietario entró en la finca para recoger a 'Rubio' el animal aún vivía y fue trasladado a una clínica veterinaria de Fuenlabrada (Madrid), donde llegó agonizando y murió.
Tanto el dueño del perro como El Refugio han denunciado los hechos ante el Seprona, que ha detenido al supuesto autor del disparo.
El presidente de El Refugio, Nacho Paunero, ha indicado que "es la primera vez que detiene a un cazador por matar a un perro de un disparo y se hace público" y ha añadido que "pondremos todos los medios para que este cazador sea condenado penalmente".
Este caso se une, así, al centenar de procedimientos penales, civiles y administrativos en que está inmersa esta asociación en las diferentes comunidades autónomas.
"Sustituir la modalidad de 'toro embolao' por otras formas más imaginativas que no impliquen un sufrimiento innecesario" del toro. Ha sido la propuesta que ha realizado este jueves el Consell Valencià de Cultura (CVC) en un documento aprobado por mayoría absoluta en el que aboga por que "sólo se permita la realización del 'bous al carrer' en aquellas poblaciones que puedan demostrar de forma fehaciente su realización tradicional".
Este órgano consultivo sugiere que "se sustituya el 'bou embolat' por otras formas más imaginativas" y defiende que para autorizar los festejos se incluya la obligación de presentar una póliza de seguro específica para hacer frente a las multas que puedan derivarse del eventual maltrato de los animales que participan en la fiesta.
El informe sostiene también que entre los motivos para proceder a una posible suspensión de la fiesta se incluya la presentación de denuncias fundamentadas de maltrato de los animales. En esta línea, habría que añadir la garantía de que la muerte de los toros se produjera según la normativa vigente sobre el sacrificio de los animales.
Por último, el texto sugiere que de los 10 voluntarios que estén presentes en el festejo, un mínimo de dos sea propuesto por las asociaciones protectoras de animales u otras entidades similares y que se indique que entre sus funciones está la de vigilar que no se produzca maltrato a los animales.
Los casos de maltrato animal no dan tregua. Ahora es un burro el que fue abandonado en la zona de Cruz da Maceira, en Moaña, y permaneció dos días tirado en una pista forestal por las lesiones que sufría en las patas. Una veterinaria acudió ayer al lugar en donde acabó con su agonía con una inyección.
Fueron los trabajadores de la brigada de prevención de incendios los que se encontraron con la cruel escena. Las lesiones que sufría el burro le impedían ponerse de pie, y constataron que aún tenía algo de paja por encima, lo que delata que procedía directamente de un establo.
Según la veterinaria y los miembros de la sociedad protectora de animales, los problemas del pollino procedían de que estuvo demasiado tiempo estabulado, sin salir a andar. Además sus pezuñas no fueron tratadas, y al no sufrir ningún tipo de desgaste crecen toda la vida y acaban deformándose. Esto dificultaría al animal ponerse a cuatro patas.
La decisión de acabar con la vida del burro se debió a que, según los expertos, aunque se alimentara, estas deformaciones irían a peor, yel équido nunca se podría poner en pie.
Uno de los trabajadores de la brigada contra incendios lamentó que ni el Concello, ni Seprona, ni la Guardia Civil, ni los agentes de Medio Ambiente, acudieran a comprobar el estado del animal el primer día. "Y eso que nosotros llamamos a todos". Las explicaciones que dieron fue que no encontraron al burro con las indicaciones que recibieron.
Los trabajadores se preguntan si las instituciones tienen establecido algún tipo de protocolo de actuación para los casos semejantes, y acusaron a su dueño de "tirarlo en el monte por miedo a recibir una denuncia debido a su lamentable estado".
En el segundo sábado de noviembre, como cada año, se va a maltratar a un toro en Medinaceli, un municipio de Soria (Castilla y León).
Sobre las 23 horas, un grupo de mozos del pueblo agarró a un toro en nombre de la tradición y con una maroma retorcieron su cuello hasta conseguir inmovilizarlo a un poste de madera.
Eso sólo fue el principio de una larga noche para el animal. A continuación, como cada año se valieron de un dudoso valor y se aprovecharán de que el animal no se puede mover para acercarse a él y le colocarán dos bolas en los cuernos. El desgraciado toro de turno, como cada año, intentó resistirse en vano. Aún no sabía lo que iba a pasar, pero le esperaba lo peor.
Justo después, como cada año, prendieron fuego a esas bolas y colocaron hogueras alrededor del animal. Justo en ese momento soltaron al Toro de Jubilo en nombre del festejo nacional y el animal respondió retorciéndose aterrorizado y con los ojos abrasados por el calor de las llamas y de los pedazos de brasas que saltan de la particular corona de espinas que le regalaron los lugareños.
El fuego que brotó de sus cuernos y de las hogueras iluminó la cara de cientos de espectadores, que estallaron de entusiasmo junto con los responsables municipales, que son los políticos que dotan parte del presupuesto municipal para pagar esa tortura pública a un animal.
Esto volvió a suceder, como cada año, a pesar de las 7.000 firmas que el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA) presentó el sábado en el registro de la Junta de Castilla y León. Estas firmas proceden de ciudadanos de más 90 países repugnados por la celebración del toro jubilo en Medinaceli, el único toro de fuego que pervive en Castilla y León.
Las firmas, que fueron recogidas en apenas tres semanas, fueron entregadas en la delegación territorial del Gobierno regional en Soria, apoyadas por 150 manifestantes que llegaron hasta la capital castellanoleonesa desde Bilbao, Logroño, Madrid y Valladolid.
Los manifestantes exibieron a las puertas de la sede regional varias pancartas con lemas en contra del maltrato animal, entre ellos 'Stop corridas de toros' y 'Tauromaquia, vergüenza nacional'.
En el manifiesto, PACMA llamó la atención de cómo en pleno siglo XXI en Medinaceli se quema vivo a un animal"como si fuera un hereje".
El que los vecinos de La Sénia (Tarragona) confundieron con una leona pudo constituir un delito de maltrato de animales domésticos. Así lo estima el juzgado de Instrucción número 3 de Amposta, que ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias en las que falleció el animal el pasado octubre.
La Generalitat asumió que el perro asilvestrado era una leona y desplegó un dispositivo de cuatro días para capturarlo. Al descubrir que se trataba de un can, el Cuerpo de Agentes Rurales (CAR) lo abatió de dos disparos, suceso que justificaron por la peligrosidad del animal. "Ni era peligroso ni debieron actuar como lo hicieron", ha señalado un portavoz de la asociación El Refugio, cuya denuncia ha motivado la investigación judicial.
La jueza ha solicitado un informe al CAR sobre los hechos ocurridos en la noche del 7 de octubre y otro sobre el resultado de la necropsia del perro. El delito puede implicar penas de entre tres meses y un año de cárcel, o en su defecto una falta de maltrato, según el código penal. La captura del animal debía realizarse mediante el empleo de dardos narcóticos pero finalmente fue abatido con armas de fuego. La entidad El Refugio ha añadido que el dispositivo para capturar con vida a la presunta leona fue en realidad una "gran cacería".
La búsqueda del animal movilizó a dos helicópteros y unas cincuenta personas entre agentes del CAR, Mossos, Policia Nacional, Policia Local y Guardia Civil. El coste para cazarlo alcanzó los 100.000 euros, lamenta la asociación. El ejemplar abatido medía alrededor de 75 centímetros de altura, 1,6 metros de longitud y tenía un pelaje más parduzco de lo habitual. Las orejas recortadas, la cabeza contundente y la cola larga y arqueada lo convierten en un retrato casi idéntico al de una leona. Se trataba de un cruce entre un perro de presa canario y un fila brasileño, según fuentes del CAR.
Fuente:El País
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Una joven integrante de una ONG provincial denunció a un hombre de Maipú por maltrato animal. También filmó un video y tomó fotografías de la propiedad para mostrar en qué estado están los animales.
Natalia Oviedo, quien pertenece a la Red Animalista Mendoza (RAM), se enteró de que un hombre tiene animales en su vivienda pero muy descuidados. Debido a que la ONG es defensora de los derechos de los animales (todos, no sólo mascotas), la joven se trasladó hacia el lugar donde estarían las mascotas maltratadas.
“Este señor siempre ha alojado muchos animales en su vivienda. Su casa es en una esquina de aspecto añejo que tras sus rejas de tela romboidal deja relucir la escena. Perros encadenados en distintas esquinas, con una cadena de 50 centímetros o menos, sin agua, ni comida... Jaulas con animalitos, lo que al parecer podrían ser gallinas, entre tierra, botellas y otros elementos”, contó Natalia.
La activista explicó que estuvo averiguando en la zona sobre este hombre, pero “los vecinos han optado por no involucrarse en la situación, ya que esto es moneda corriente” en la propiedad de Francisco Sículo, ubicada en las inmediaciones de las calles Vieytes y Paso, Lateral Sur de Maipú.
Sin embargo, con algunos vecinos “que prefieren mantener su identidad reservada, constaté que los animales que ingresaron recientemente a la vivienda estaban, dentro de todo, en buenas condiciones. Hoy los vemos hambrientos, enfermos, con frío y sin agua".
Esta situación “me preocupó, por la vida de los animales” —dijo Oviedo— y el pasado sábado realizó una denuncia contra Sículo (expedientee 86.826/09) en la Oficina Fiscal Nº 10, de Maipú, “con la esperanza de terminar con esta masacre. Ya existía una denuncia por el mismo caso, pero, como estamos acostumbrados en este país, la burocracia camina a paso lento, mientras los inocentes pagan culpas ajenas”, en referencia a los animales, explicó Natalia.
La denuncia tiene por objeto “sacar a los animales de la vivienda y ubicarlos en hogares de tránsito o definitivos. Y, lógicamente, que a este señor se le niegue la posibilidad de ‘alojar’ a otros animalitos en el futuro”, sostuvo la joven.
Luego agregó que “este señor alega que él necesita animales guardianes porque le han querido robar muchas veces. Pero que no quiere a los perros que hoy tiene porque no ladran y son más para los niños. También nos pidió —a la RAM— si le podíamos cambiar los perros por otros más agresivos. Cabe destacar que en la jerga de las peleas de perros, a los animalitos se los mantiene privados de comida y comodidades para ponerlos más bravos a la hora de pelear. Aunque no creo que este hombre haya hecho esto con ese fin. Más bien es por su edad, ya que tiene 76 años y una hija discapacitada. Además nos contó que está armado para cuando le entren a robar”, finalizó Oviedo.
"Un día después de darle un baño a la elefanta 'Karen', los cuidadores le sacudieron con un garfio de hierro. No quería actuar y tuvieron que darle descargas eléctricas para reducir su comportamiento". Es el testimonio de Tom Ryder, ex trabajador del circo Ringling Brothers, que ayer comenzó en Sevilla su gira por España. Ryder, junto a la Asociación Internacional de Defensa de los Animales (ADI, en inglés) y Los Verdes, denunció ayer las duras condiciones de vida que deben soportar los animales de circo.
La compañía niega estos hechos. El Ayuntamiento de Sevilla, según los denunciantes, les respondió que el circo cumple con todos los requisitos legales exigidos.
"Cada día me levantaba para asear a los elefantes, que hacían giras interminables por Europa y América Latina, incluso en los meses más crudos", recordó Ryder, algo "muy perjudicial" para los animales cuando viajan en cabinas de hierro.
Según ADI y la ONG AnimaNaturalis, la situación que viven los animales en el circo Ringling Brothers no es un caso único y se puede aplicar a los 15 que realizan espectáculos hoy en España.
Ryder relata el momento que le llevó a decir basta. "En una de aquellas giras por Europa, el dueño del circo me comentó que iba a sacrificar a dos tigres porque no quería darles más de comer. Ahí fue cuando estallé, y me fui a Londres para dar mi testimonio al periódico Daily Mirror", recuerda Tom.
Sus defensores se enfrascan orgullosos en interminables disquisiciones acerca de su origen pero éste, en cualquier caso, está sumido en la negrura de los tiempos, no por lo lejano sino por lo dantesco, y permanece aferrado todavía a la primitiva ignorancia que dio aliento a su existencia perversa e inmoral.
No se trata de saber dónde, cuándo y por qué nació la sobrecogedora tradición del Toro de Júbilo, lo imprescindible e inmediato es averiguar cómo es posible que siga vigente a día de hoy, en una era en la que el hombre se jacta de haber superado cualquier vestigio de salvajismo. Al menos eso es lo que se deduce escuchando las declaraciones de los líderes del 'Primer Mundo', ese al que dicen que pertenecemos los españoles, lástima que realidades como esta lo desmientan una y otra vez.
El 14 de Noviembre, en Medinaceli (Soria), inmovilizarán con violencia a un toro y embolarán sus cuernos con dos conglomerados de material inflamable a los que les prenderán fuego, después soltarán al astado por las calles para divertirse acosándolo, mientras el animal, aterrado, tratará inútilmente de librarse de esas bolas incandescentes sobre su testa y de las brasas que desprendidas, ulcerarán su cuerpo a pesar de la capa de barro. Al final, cuando el jolgorio se acabe, la desdichada criatura será sacrificada según el Reglamento de Espectáculos Taurinos Populares de Castilla-León (en su Art. 23º), así será aunque sus cínicos valedores, esgrimiendo como siempre la mentira, afirmen que disfrutará de un retiro placentero.
A nadie le puede extrañar que en más de una ocasión durante esta atroz exhibición de crueldad, el toro haya acabado por suicidarse golpeando repetidamente su cabeza contra una pared. Lo que sí tendría que estremecernos, es que su agonía constituya un motivo de alegría para los hombres y un aleccionamiento sobre la licitud del sadismo y del ensañamiento para los niños que acompañan a sus mayores, en una especie de pedagogía degenerada acerca de la relación del ser humano con el resto de especies animales. En España la infancia tiene libre acceso al martirio y al asesinato injustificado de animales.
El mismo día que se lleva a cabo dicho acto popular de tortura, el PACMA, en colaboración con diversos colectivos contra el maltrato animal, ha organizado concentraciones de protesta y de repulsa en Medinaceli y en Soria. Los responsables políticos harían bien en tomar buena nota de ellas y en extraer conclusiones, porque representan el sentir de la mayoría de los ciudadanos, y denuncian no sólo la brutalidad de unos pocos energúmenos, sino también la complicidad de la Administración, empezando por el apoyo económico que le brinda a estas muestras de indignidad humana y acabando por su clasificación como 'Fiestas de Interés'. El crimen, por más que se institucionalice, no deja de serlo, y el Toro de Júbilo de Medinaceli, con varios agresores y una víctima inocente a la que martirizan y matan, sin duda lo es.
Me llamo Manuel Sobrino Senra. Soy de A Guarda (Pontevedra), y tengo 23 años. Soy consciente de los problemas que sufre nuestra MADRE TIERRA, y siento la necesidad de darlos a conocer. Formo parte de una especie escasa, la de la gente que se preocupa por el Medio Ambiente. Pero sé que se recuperará poco a poco. Estoy seguro. Y lucharé para crear conciencia, a la medida de mis posibilidades. No soy mucha cosa, sólo una persona, entre siete mil millones; sólo soy un granito de arena en este desierto. Pero alguien dijo alguna vez que LOS DESIERTOS MAS GRANDES ESTAN FORMADOS POR LOS MAS DIMINUTOS GRANITOS DE ARENA... Espero que os guste, feliz lectura!!