¿Se acerca el fin de la vida vegetal?
Los riesgos que afronta el planeta son tan altos, que obligaron a tomar serias precauciones. Ayer, se inauguró un Arca de Noé Vegetal, o Bóveda del Fin del Mundo, para almacenar más de 4,5 millones de muestras de 2.000 millones de semillas, y garantizar la supervivencia de una serie de especies esenciales. La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, es un proyecto impulsado por el Gobierno de Noruega, el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos y el Banco Genético Nórdico.

Por el momento, más de 100 países han enviado 100 millones de semillas, de 268.000 muestras específicas, cada una de una granja o campo diferente.
Cavada en una montaña del archipiélago noruego de Svalbard, este lugar fue inaugurado con la presencia de docenas de invitados.
Entre los principales, estuvieron la militante ecologista keniata, Wangar Maathai, premio Nobel de la Paz 2004, y el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg.
El sitio, está a 800 kilómetros del Polo Norte. El archipiélago de Svalbard, tiene una superficie dos veces superior a la de Bélgica y una población de 2 300 habitantes. Paradójicamente, allí no crece nada. Por esa razón, se lo ha considerado el lugar ideal: aislado pero accesible, frío todo el año y .... políticamente estable.

Su seguridad es absoluta. La bóveda está rodeada por enormes paredes de cemento y una puerta blindada, con alarma y sensores para detectar la presencia de los osos polares. Además, fue construida para evitar posibles inundaciones si los glaciares de Groenlandia o el Ártico se derritieran por el calentamiento global. De esta forma, se evitará que esta bodega sea afectada, como ocurrió el año pasado con un banco de semillas que conservaba Filipinas desde hace muchos años.
La estructura de cemento, fue construida para resistir un ataque con misiles o la caída de un avión.

Su misión es salvar de la desaparición a miles de semillas, y permitirá restablecer los cultivos que perezcan en el futuro como consecuencia de fenómenos naturales, como el cambio climático, terremotos, tsunamis o huracanes.
Hoy, por ejemplo, existen más de 200.000 variedades de arroz o de trigo. Pero esta diversidad está desapareciendo con rapidez. En 1949, en China, los granjeros veían crecer más de 10.000 tipos de trigo. 20 años después, quedaban solamente unas 1.000.
Cary Fowler, director del Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos, estima que la diversidad vegetal, es un “seguro de vida” para la humanidad, que de esa forma estará mejor preparada para afrontar el cambio climático. Por su parte, Jacques Diouf, director general de la FAO , consideró que “las semillas son vehículos para la vida”. Este depósito asegurará que la variabilidad genética necesaria para producir cultivos, estará disponible para afrontar los futuros retos agrícolas.
Las semillas también llegaron desde Latinoamérica
La bóveda, fue excavada a 130 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca, impermeable a la actividad volcánica, terremotos, radiación y crecida del nivel del mar.
El Arca, acogerá inicialmente 268.000 muestras distintas de semillas -la capacidad total es de 4,5 millones de muestras y unos 2.000 millones de granos-.
Se trata de variedades poco frecuentes, o tipos tradicionales producidos en países en desarrollo, excluyendo árboles frutales y plantas medicinales, así como organismos genéticamente modificados.
Se conservarán en cajas negras y congeladas, a una temperatura ambiente de entre 10 y 20 grados bajo cero. Así, se garantiza una baja actividad metabólica, y un perfecto estado de conservación por siglos.
Solo en caso de que todas las fuentes de semillas de las almacenadas sean destruidas o se hayan agotado, podrán ser extraídas, a no ser que los países donantes las reclamen.
Noruega aportó más de 7 millones para la construcción. La Fundación Bill y Melinda Gates, colaboró con alrededor de 30 millones.

También hay aporte latinoamericano. México, envió 47.000 variedades de semillas de trigo y 10.000 de maíz. Colombia, aportó su granito (nunca mejor dicho) con casi 31.000 muestras, incluyendo frijoles, yuca y forraje tropical.
20.000 son los años que las semillas de sorgo, una planta de forraje, pueden conservar su fertilidad, una vez colocadas en las cámaras frías de Svalbard. Se reduce a 55 años para los granos de girasol.
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BLAS ARROCHA dijo
Saludos amigos conozcan el Arca de Noe Vegetal
28 Junio 2008 | 12:14 AM