La emigración 'aviclimática' de Galicia
No se irán porque no les guste, sino porque Galicia ya no será lo que es. Una decena de aves que ahora viven en la comunidad, tendrán que desplazarse casi 550 kilómetros a finales de este siglo, para buscar en el noroeste de Europa el clima que ahora caracteriza las playas, los bosques y los campos gallegos.

Científicos de las universidades británicas de Cambridge y Durham, han elaborado un atlas sobre las aves de Europa en el que auguran que, si el calentamiento global continúa en Europa, dentro de 80 años el arao común, el casi desaparecido urogallo y el avefría, serán en Galicia un recuerdo vago de viejos, de los que son niños hoy.
A finales del siglo XXI, aves que ahora anidan y crían en acantilados, prados y bosques gallegos, dejarán de sentirse a gusto en estas tierras, y buscarán casi a 550 kilómetros de aquí, en el noroeste de Europa, las condiciones climáticas que, por el momento, hacen acogedora Galicia.

Eso auguran los autores del Atlas Climático de las Aves Reproductoras de Europa, un estudio elaborado por investigadores de las universidades de Cambridge y Durham, sobre la actual distribución de 430 especies de aves europeas y su distribución geográfica potencial dentro de 80 años, si no se pone freno al cambio climático del planeta.
Si de aquí a finales de siglo, se produce en Europa un calentamiento global moderado -de unos 3% centígrados-, especies como el urogallo -que la Xunta pretende recuperar en Galicia, en colaboración con otras comunidades-, la buscarla pintoja, el avefría o el arao común, echarán a volar sin remedio hacia las zonas del continente donde se den las condiciones climáticas idóneas -fundamentalmente el calor del verano, el frío del invierno y la disponibilidad de agua- que ahora caracterizan ciertas zonas de la comunidad autónoma.

La proyección que han hecho los científicos -considerada por la Sociedad Española de Ornitología como un "hito importante", en el conocimiento del impacto del cambio climático en el medio ambiente- señala como principal efecto de la subida global de la temperatura el desplazamiento del ave tipo, a casi 550 kilómetros al noroeste con respecto a su hábitat actual, y la reducción de su distribución geográfica en aproximadamente un 20%.
Las más afectadas
Las más afectadas por el calentamiento global, serán las aves árticas y sub-árticas, y algunas especies ibéricas, entre las que se incluyen una docena, que la Sociedade Galega de Ornitoloxía (SGO) considera vecinas de la comunidad. Entre las 13 que el Atlas Climático de las Aves Reproductoras de Europa sitúa como candidatas a desaparecer de la península, según la proyección climática, se incluye el urogallo, que se da por desaparecido o al borde de la desaparición en Galicia; el arao común, que en la actualidad sólo cría en cabo Vilano y que está en "peligro crítico" de desaparición como especie nidificante en la comunidad autónoma, según la SGO; el avefría, habitual en zonas como Terra Chá o a Limia, donde crían algunas parejas, algo que ocurre en muy poco puntos de España; y la buscarla pintoja, muy frecuente en el País Vasco, pero con ejemplos también en Asturias, Cantabria y Galicia.

Entre las especies que pueden mantenerse en la península Ibérica, según la distribución geográfica potencial del atlas, pero que estarán amenazadas y verán empeorar su status, se encuentran cinco más con presencia en Galicia. El aguilucho cenizo, que ya ha visto disminuir mucho su población por el cambio de uso de los terrenos de cultivo de cereal por repoblaciones; la perdiz pardilla, víctima también de la caza, los incendios y la alteración de su hábitat; y el sisón, el alcaraván y el archibebe común, que crían en lugares como Terra Chá y A Limia, están en la lista de las 23 especies, que tendrán dificultades para sobrevivir a finales de siglo, en la que también se incluyen aves como la cigüeña negra, la avutarda y el águila imperial ibérica.








































