Opinión de un Taurino: "Las urnas castigan a los ANTITAURINOS" -¡Danos tu propia OPINIÓN!
De momento les hemos ganado una batalla a los insoportables antitaurinos políticos. Los enemigos de la Fiesta, los que la quieren borrar del mapa son, como saben, los de Ezquerra Republicana, de Carod-Rovira; los responsables de Izquierda Unida (ahora le llaman ‘hundida’) por aliarse con Los Verdes (verdes) de Cataluña; y ese partidillo que se ha presentado a las elecciones generales y que se llama PACMA, que quiere decir Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal. Ésos eran los tres frentes y los que dan la tabarra en las instituciones y los que te insultan de vez en cuando en la entrada de una plaza de toros con pancartas preparadas, pagadas y consensuadas y con gritos que van de “¡asesino!” para arriba.

Pues los tres frentes han salido escaldados y castigados por los votos de los ciudadanos de este país. Los del PACMA han sacado en toda España cuarenta mil votos, reclutando a todos los animalistas más acérrimos y con un reclamo trampa. Porque no son sólo antitaurinos sino que añaden “contra el maltrato animal”. Contra el maltrato también estoy yo y usted y el vecino. Por tanto añaden ahí una coletilla para poner un puntito de ‘sensibilidad’ que sirve de enganche para el fin último.
De todas formas los que nos dan el coñazo y nos insultan a la cara en los alrededores de las plazas de toros sin que la Policía intervenga; porque eso tiene gracia: si yo le llamo “asesino” a uno de esos guardias que permanecen impávidos, ¿qué pasaría? Pues que iría yo para chirona. Entonces, ¿qué pasa, que a nosotros nos pueden agraviar y no hay nada que nos defienda de esos energúmenos?

En fin, a lo que iba: esos de la pancarta, el grito y las manos pintadas de sangre son el 0,16 por ciento del porcentaje de votos. Y si hay un cuarenta por ciento de españoles que le gustan los toros y acude a las plazas, si hay otro veinte o treinta que ni fu ni fa y el resto respeta y entiende que la libertad es buena y la prohibición un legado de las viejas dictaduras, ¿por qué diablos hay que aguantar que un 0,16 por ciento se convierta en una pesadilla y tenga derecho a ponerte a parir? Una minoría tan mínima no tiene derecho ni a molestarte ni a irritarte. Cuanto menos a insultarte.
Y vamos con la parte política que puede ser la más seria o la más preocupante. Lo de Izquierda Unida es una pena. Un partido de gente obrera negando la Fiesta. Oigan: este espectáculo ha sido siempre patrimonio del pueblo. No es un invento para ricos o para caciques. Por tanto el tremendo error de IU, tal vez por encontrar apoyos para mantenerse en coaliciones, fue unirse con la extrema izquierda vasca –ya ven lo que ha pasado con el Ayuntamiento de Mondragón– y con los verdes de Cataluña. Total, que llegó la debacle. Se les han ido todos los votos, su radicalidad ha sido nefasta, han perdido el grupo parlamentario y se han quedado en lamentable minoría y con una crisis que va desde el líder hasta el conserje.

Pero el más obseso contra la Fiesta era Ezquerra y su líder Carod-Rovira. Vaya tela de personaje. Ese nos hubiera fumigado como a los mosquitos y acabar con los toros en Cataluña es su bandera. Pero como a todos los piratas le ha salido el tiro por la culata. No sólo no le ha dado votos su antitaurinismo. Sino que ha perdido cinco escaños de los ocho que tenía. Le quedan tres y gracias. Tampoco tiene ya grupo parlamentario, andan en plena guerra entre ellos y el Carod y sus frivolidades antiespañolas de 652.000 votos que tenía hace cuatro años se ha quedado en 275.000, perdiendo más de un sesenta y pico por ciento de sus fieles. Olé.
¿Sabe lo que le digo, Carod? Que la plaza que se ha quedado vacía es la suya. Que le queda un cuarto de aforo y van a tener mucho menos poder, menos influencia, menos dinero, menos de qué presumir porque la vida, al final, siempre es justa y mira por dónde: el toro pone a cada uno en su sitio. Y a usted lo ha puesto casi en el paro a donde puede ir a colocarse aquella corona de espinas que se puso, tan gracioso usted, allí en tierra santa, cachondeándose una vez más de las cosas serias y de la gente que tiene sensibilidad religiosa que hay que respetar.

Pero está claro: los votos de este país, incluidos los de Cataluña, les han vuelto la espalda a los grupos más antitaurinos. Al final se van de paseo; pero hay que ver, aun así, la lata que dan unos y otros. Señor, qué cruz...
Fuente: Opinión de Manuel Molés para el diario LA TRIBUNA DE SALAMANCA
Enlace de la noticia, donde también podeis decir vuestra opinión ¡¡Yo ya lo he hecho, y animo a todos a hacer lo mismo!!:










































m-n-rivers dijo
Yo ya he comentado, pero no encuentro mi opinión. De todas formas esto es lo que he puesto:
Según la RAE:
Sádico: Perteneciente o relativo al sadismo
Sadismo: Crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta
Así que si los antitaurinos les llamamos sádicos no es un insulto, es la verdad
15 Marzo 2008 | 08:56 PM