La hembra de Lince Ibérico "Saliega", da a luz por cuarto año consecutivo en Doñana
Saliega, una de la decena de hembras de lince ibérico, del programa de cría en cautividad, dio a luz en la tarde del sábado, en el centro de El Acebuche, en Doñana, por cuarto año consecutivo, y alumbró a tres cachorros, de los cuales uno murió poco después del alumbramiento, según han informado fuentes de la Consejería andaluza de Medio Ambiente. El parto de Saliega, es el segundo que se produce este año en cautividad, tras el alumbramiento prematuro de dos cachorros, protagonizado el jueves por Brisa, la primera hembra de lince ibérico nacida en cautividad, que se quedó preñada en el centro de El Acebuche.
El primero de los dos cachorros paridos por Brisa, una hembra primeriza nacida en El Acebuche en 2005, nació muerto, mientras que el segundo se encuentra "en fase crítica", tras ser rechazado por la madre, y es atendido por personal especializado del programa de cría en cautividad.
Saliega, una hembra nacida en 2002 en Sierra Morena, desde donde fue trasladada a El Acebuche, fue la primera lince que dio a luz en cautividad, al parir en 2005 a tres cachorros, uno de los cuales fue, precisamente, Brisa, cuyo primer parto no ha resultado fructífero.

En 2006, Saliega alumbró otros dos cachorros en cautividad: las hembras Castañuela y Camarina, y el año pasado también dio a luz a otros dos ejemplares de lince: el macho Dalai y la hembra Dama.
Otras siete hembras del programa de cría en cautividad del lince ibérico, además de Saliega y de Brisa, han copulado esta temporada, tanto en las instalaciones de El Acebuche, como en el centro de la Olivilla (Jaén), y en el zoológico de Jerez de la Frontera (Cádiz), centros estos últimos donde se confía en lograr, por primera vez, alumbramientos en cautividad.
El programa de cría en cautividad del lince ibérico, -denominado científicamente programa ex situ- logró en 2005 los dos primeros nacimientos en reclusión de este felino, y desde entonces acumula una veintena de alumbramientos, de los que sobreviven once ejemplares, sin contar los nuevos cachorros nacidos esta semana.
La difícil existencia del Lince Ibérico








































