Los ciudadanos panameños SE UNEN en la DEFENSA de los tiburones
La no gubernamental Fundación MarViva, inició hoy en Panamá, la recolección de firmas, en busca de apoyo a la protección de las poblaciones de tiburones, amenazadas por la pesca, con fines industriales y comerciales.
Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de MarViva, dijo este sábado a la radioemisora local RPC Radio, que la iniciativa forma parte de la campaña regional, "Yo salvé un tiburón", lanzada el jueves, en la capital panameña, con apoyo de líderes ambientalistas, pescadores artesanales y organismos oficiales.
Etchelecu, señaló que la carta suscrita por los ciudadanos, será entregada al presidente panameño, Martín Torrijos, para que sean adoptadas acciones ambientales efectivas en este país, donde operan 1.500 pescadores industriales y 13.062 artesanales.
Etchelecu, señaló que en los útimos 20 años, las poblaciones de tiburones han declinado, entre un 70 a un 95 por ciento, incluido el tiburón azul, que a comienzos del siglo XX, era la especie de elasmobranquio, más abundante en los océanos.
De hecho, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), incluyó al tiburón martillo en su lista roja, y figura entre las especies "en peligro", y próximo a desaparecer.

Los defensores de la naturaleza, estiman, que 100 millones de tiburones son capturados en el mundo por flotas pesqueras, que eluden las legislaciones ambientales.
Etchelecu, aclaró que el tiburón es un voraz depredador natural, que está en la cúspide de la cadena amlimenticia en el mar, y su desaparición tendría graves implicaciones para la vida en la tierra. Subrayó que 80 de las 400 especies de tiburones alrededor del mundo están, en "estado crítico".
Entre las causas del desequilibrio en los ecosistemas marinos, figura el aleteo, una práctica que consiste en cortar las aletas del tiburón, y desechar su cuerpo al mar, en muchos casos cuando el animal está vivo. Las aletas desprendidas, son utilizadas en la elaboración de sopas en restaurantes de lujo, en países de Asia.
Los gobiernos de El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Colombia, han aprobado leyes y normas que prohíben el aleteo, pero los grupos ecologistas, aducen que son insuficientes, para contener la voracidad de flotas pesqueras, en especial en aguas del Pacífico.
MarViva, plantea la erradicación del aleteo en la región, el apoyo al control y verificación de instituciones reguladoras de la pesca, la habilitación de muelles públicos para comprobar las descargas, la adopción de códigos tarifarios internacionales para productos del tiburón, y la elaboración de planes nacionales de acción.









































m-n-rivers dijo
¡Que crueldad!
¿Es que nadie siente nada? ¿No les da pena cercenar los miembros de un ser vivo para que muera angustiosamente después?
Sinceramente, cada día comprendo menos al ser humano.
Un beset.
P.D: Pásate por mi blog y lee mi último post (Dolor y muerte), la idea me vino aquí, en tu casa, por lo que te lo dedico.
13 Abril 2008 | 11:58 PM