¿HUMANOS O BESTIAS? Vivir en la isla del Dr. Moreau - ¿Y tú que opinas sobre este texto?
No cazarás a otros hombres, ésa es la ley. ¿Acaso no somos hombres? Esta frase pertenece al libro “La isla del Dr. Moreau”, del escritor británico H. G Wells.
La historia, llevada al cine, televisión y parodiada un sinnúmero de veces desde su publicación, llegó hace poco a mis manos en su formato literario.

Aunque ya conocía la trama gracias a lo mencionado en el párrafo anterior, y porque desgraciadamente vi una de sus peores versiones cinematográficas, aquella que mostró el trágico debacle como actor de Marlon Brando, cada página del libro me provocó un terror intenso, como hace mucho tiempo no sentía.
En breve resumen, H. G Wells relata los experimentos en animales del Dr. Moreau, quien buscaba transformarlos en algo parecido a humanos, causándoles dolores inimaginables no sólo en el aspecto físico, sino también en lo moral, porque la dualidad de su nueva naturaleza les quitó lo más valioso que tiene cualquier ser que camine sobre la tierra: saber quiénes somos.

El Dr. Moreau jugó a ser Dios. ¿No es acaso lo que hace la mayoría de la gente? Cuantas noticias sobre maltrato a los animales escuchamos recientemente, y lamentablemente van en aumento.
En el mundo, cada uno de sus habitantes tiene una función, nadie está para servir a nadie; y hablamos por igual de hombres y animales. Para que funcione el planeta es necesaria la cooperación de todos y que los individuos lleven a cabo sus respectivas obligaciones.

No sé usted, pero me produce aversión cuando alguna persona atropella a un gato (o a un perro) y dice: “Sólo es un gato”. ¿¡Cómo es posible!? Dolor es dolor y los lamentos del animal son la mejor prueba de ello.
Ahora, hay que tener cuidado cuando defendemos los derechos de los animales, porque hay una delgada línea que no se debe cruzar y ya está sumamente rebasada. En esa línea están el respeto y la tolerancia.

Loable es la labor de organizaciones como Greenpeace y Peta, y apoyo a quienes están contra la tauromaquia, pero algunas de sus actitudes para conseguir sus ideales los pone en el mismo nivel del Dr. Moreau, sólo que con sus semejantes. Insultan, golpean y tachan de ignorantes a quienes no comparten su forma de pensar. En lugar de dialogar tratando de sostener sus argumentos con razonamientos válidos, agreden porque su seguridad de estar en lo correcto —sea verdad o no— se transforma en soberbia.
¿Se han dado cuenta de que cuando queremos defender un punto sólo ofendemos a quien nos contradice e incluso llegamos a ser sumamente crueles? ¿De qué sirve tener la razón si por ella lastimamos a otro ser humano? Nos convertimos en un “Dr. Moreau” sin lugar a dudas.

Argumentos y acciones coherentes y un mucho de buen corazón es lo que necesitamos para que el maltrato a cualquier ser viviente termine, y nunca olvidar que la verdad absoluta, que yo sepa, nadie la tiene, y que yo sepa Dios sólo hay uno.
“La isla del Dr. Moreau” está disponible en cualquier librería de la ciudad y se puede descargar la versión electrónica en varios sitios de internet. Del mismo autor, un experto en analizar la naturaleza del ser humano, recomiendo “La guerra de los mundos” y “El hombre invisible” (más emocionantes que lo que Tom Cruise y Kevin Bacon mostraron en la gran pantalla).

Fuente: Opinión personal de María del Mar Boeta Madera, para el diario mexicano YUCATAN.COM
Su mail de contacto es: marimar@dy.sureste.com













































moon-night-rivers dijo
Es posible que algunos activistas sean peligrosos, al igual que el resto d fanáticos sea cual sea la causa de su fanatismo. SIn embargo, lo que yo veo, a traves de este blog y otros medios, no es la barbarie de los activistas, sino todo lo contrario. En manifestaciones pacíficas donde lo único que pretenden es alzar la voz (y no la suya, sino la de sus compañeros animales) son vilipendiados, amonestados, detenidos e incluso agredidos. Sólo porque alguno de ellos se defienda ¿hay que tacharlo de incongruente o violento?
Creo que he dejado mi opinión bastante clara sobre este asunto.
Un besote.
6 Mayo 2008 | 01:20 AM