Entrevista a Miguel Delibes de Castro
«He visto deforestar la selva de Brasil para plantar soja», asegura con disgusto este reputado biólogo vallisoletano, convencido, a sus 60 años, de que todavía se puede hacer algo contra el impacto del cambio global sobre la biodiversidad. Los naturalistas como él, siempre han defendido los biocombustibles, pero a partir de la biomasa sobrante, no de la destrucción de la que resulta más valiosa.
-¿Por qué subraya el cambio global?
-A lo que doy más importancia es a los cambios en el uso del suelo, una componente del cambio global. A las pérdidas de hábitat para animales y plantas. Ahora mismo, la destrucción de bosques y costas y la contaminación, son un problema más inmediato para la biodiversidad que el cambio climático.
-En definitiva, el ladrillo...
-El ladrillo, pero también la contaminación y, en el mundo, la agricultura, la deforestación para plantar soja en Brasil... Todo esto está destruyendo especies más deprisa que el cambio climático.
-¿Qué especies pueden desaparecer?
-Hay algunas muy obvias. El ejemplo típico es el del oso polar, que depende de los hielos para vivir. Si se deshiela el Ártico, no tiene ninguna oportunidad.
-Hay icebergs que navegan a 50 kilómetros por hora hora en el norte de Canadá...
-Los expertos que han estado allí el verano pasado, dicen que no se podían imaginar la rapidez con que se deshiela el Ártico. Y este verano se prevé que sea todavía más rápido. Las especies como el oso lo tienen muy mal, pero también las que están aisladas en montañas, donde es difícil llegar a otro sitio. Lo tienen mal las que dependen de ecosistemas que están cambiando, como la cordillera cantábrica.
-¿Qué pasará en Galicia?
-No me atrevo a hacer pronósticos.
-¿Se dice que el mar subirá hasta inundar una parte significativa de la costa...?
-El nivel del mar va a subir, y hay islas (en el mundo) que están económicamente desaparecidas, porque el mar entra en las cosechas...
-Algunos científicos prevén una glaciación en Europa, pero lo cierto es que ahora casi se gasta más en aire acondicionado que en calefacción...
-Es verdad. Antes los viejos de los pueblos te preguntaban por el invierno, que era la época mala. Y ahora la pregunta es ¿qué tal has pasado el verano?, momento en que se tiende a pasar peor. La tendencia a que los extremos climáticos sean ahora más evidentes en verano es cierta.
-¿Para cuándo se vaticina un cambio contundente?
-Todos los modelos y las previsiones, concluyen que eso depende de lo que hagamos.
-¿Acertó Al Gore?
-A mí me parece muy importante lo que ha hecho. Solo tiene el problema de que se pase de frenada, y haga creer que es lo único preocupante, cuando lo preocupante es el cambio global, que incluye, entre otras cosas, el cambio climático, pues la pérdida de especies o la fertilización del océano por exceso de nutrientes, son problemas de dimensiones parecidas a las del cambio climático. Al Gore, ha puesto tanta luz sobre el cambio climático, que el brillo de ese problema oscurece otros.
-Rajoy, en cambio, ironizó...
-Creo que Rajoy se equivocó al frivolizar sobre el cambio climático. Es desafortunado en una persona de esa dimensión pública. Es una actitud desafortunada, sobre todo cuando se hace tanto esfuerzo por movilizar a la sociedad para hacer frente a estos problemas.
Fuente: La Voz de Galicia





























