La sequía y la enfermedad azotan el Chaco
Los tajamares del Chaco (Paraguay), se secaron porque hace más de ochos meses que no llueve en la zona, informó la licenciada Nidia López, directora del departamento de Vulnerables del Ministerio de Salud. Dijo que la situación es caótica, porque la gente ya no tiene agua ni para beber.
“El agua es oro en el Chaco”, comentó a su turno Brunilda Romero, auxiliar de enfermería de la institución, quien visitó varias comunidades del lugar, donde abundan los casos de diarrea y problemas dermatológicos, a causa de la ingesta de agua no potable.
La situación es crítica en la mayoría de las comunidades de los departamentos de Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay, según la evaluación de los técnicos.
Los más afectados por la sequía son las colonias de familias indígenas, quienes no tienen posibilidad de contar con cultivos de autoconsumo, por la carencia del vital líquido. “La gente se rebusca por agua porque los tajamares están secos, y lo que se juntó de las últimas lluvias ya se acabó”, manifestó la funcionaria.
Agregó que la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), les acercó agua para soportar los meses de mayor crisis, pero “los indígenas ya usaron todo porque no racionalizan”, y en este momento los aljibes están de nuevo vacíos.

“El agua es como oro en el Chaco, sobre todo en La Palmera, comunidad que está en medio del monte, prácticamente ya se quedaron sin una gota”, mencionó.
En La Palmera, además de parcialidades indígenas, también se encuentran numerosas estancias, donde los animales ya resienten la escasez de agua. Petronila Duarte, técnica de enfermería, comentó que estuvieron por la zona chaqueña hace 22 días, y dijo que el panorama es deplorable. Para solicitar ayuda, los pobladores se trasladan hasta el sitio conocido como 25 Leguas, para utilizar la frecuencia de la radio Pa’i Puku, a fin de comunicarse con las autoridades para la provisión de agua, alimentos y medicamentos.
Por otro lado, López mencionó que debido a la sequía, también comienzan a observarse focos de incendios que aún no son de mucha consideración, pero si el problema no es atendido a tiempo puede agravarse como años anteriores. Dijo que su departamento provee de alimentos y medicamentos a las poblaciones con mayores necesidades, en especial a las comunidades indígenas, que son las más vulnerables. “En Asunción llovió, pero en el Chaco desde el mes de enero no llueve. Hicimos seis viajes para llevar alimentos y asistencia médica a los pobladores de la zona de Espinillo, La Patria, Las Palmeras y El Estribo, pero nos queda pendiente la zona de Mariscal Estigarribia”, refirió la profesional.
Fuente: Diario LA NACION (Paraguay)





























