Cuatro pequeñas presas en el río Castaños amenazan al escasísimo pez espinoso
La presencia del pez espinoso se reduce en Barakaldo, al tiempo que crece la preocupación por su futuro entre la población. Miembros de la asociación ecologista Izate, lograron detener ayer, durante más de cinco horas, la construcción a cargo de la Diputación de cuatro pequeñas presas en el río Castaños. Según señalaron, los azudes supondrían una barrera infranqueable para la supervivencia de una especie muy vulnerable, que ya se encuentra «al borde de la desaparición». Las obras se reanudaron finalmente, pero el colectivo las denunciará hoy ante los tribunales, por considerarlas «un delito ecológico».
Los voluntarios, paralizaron los trabajos poco después de las ocho de la mañana, tras advertir a la Policía local de Barakaldo de que la construcción de las presas, a la altura de Retuerto, se estaba realizando sin las preceptivas licencias de las administraciones competentes. «Sólo tienen el visto bueno de la Diputación, pero no nos consta que exista permiso ni del Ayuntamiento ni del Gobierno vasco», explicó el portavoz de Izate, Sergio de Juan, quien definió las obras como «ilegales». Tras comprobar la autorización foral, pasadas las 13.00 horas, la Guardia urbana decidió levantar el bloqueo.
La Diputación, por el contrario, sostiene que los azudes preservan el ecosistema fluvial. Desde Izate, no dudan en referirse a ellos como «la puntilla» que abocará a la extinción del pez espinoso. Según advirtieron, la población de esta especie se encuentra en
«alarmante retroceso». La situación, incluso «ha empeorado este año», por las cercanas obras de la autopista Supersur. «El barro y el polvo han enturbiado las aguas del Castaños, y han reducido su nivel de oxígeno», indicó De Juan, quien aseguró que varios ejemplares de carpas y anguilas «ya han aparecido muertos».
Sólo un ejemplar
La asociación ecologista, respalda con datos su postura. Precisamente, este fin de semana ha llevado a cabo el censo que cada verano realiza para conocer la evolución del espinoso. Y el resultado ha sido desolador. Los voluntarios sólo han sido capaces de localizar un pez adulto y varios alevines, cuando años atrás era habitual encontrar «entre cincuenta y cien ejemplares a simple vista».
Por este motivo, los miembros de Izate exigen a la Diputación, la puesta en marcha definitiva del plan de gestión de la especie, que «lleva redactado más de cinco años, y no sólo no se aprueba, sino que ni siquiera se siguen sus recomendaciones». «Si no sale adelante, es simplemente porque no les da la gana, ya que no hay impedimentos de peso. El único, es que entonces no podrían actuar a su antojo, como lo están haciendo», denunció De Juan.
Además, el portavoz del colectivo ecologista, reclamó que el pez espinoso deje ya de aparecer como «vulnerable» en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, y pase a considerarse «en peligro de extinción». De hecho, sólo resiste en las aguas del río Castaños, en Barakaldo, del Gobela (Getxo), y en el cauce guipuzcoano del Bidasoa.










































Pedro Crespo dijo
Amigo Manuel, triste realidad la del pequeño pez espinoso. Todos esos pequeños pececillos que en tiempos cuajaban los ríos de aguas cristalinas que cerca teníamos, hoy convertidos en cauces de aguas sucias muchos encauzados entre hormigón, han hecho que muchos desaparezcan o estén a punto de hacerlo.
Por mi tierra La Rioja, en otros tiempos las que llamamos bermejuelas o coloradillas ( ruticulus arcasii ) un pequeño ciprínido gregario, era abundantísimo (plato de muchos que a red lo sabían pescar y luego freír o guisar con tomate). Yo por entonces defendía se prohibiera su pesca, parecía que ella era la que tenia la culpa de que fueran bajando sus censos.
Hace mucho que no se pesca y quedan muy poquitos, cada vez menos. Males que tambien son culpa nuestra, de todos. Esos ríos de aguas claras y frescas, menudean cerca de los pueblos y ciudades, las bermejuelas tambien.
Un abrazo. PC
31 Julio 2008 | 12:10 AM