El águila morena en peligro de extinción
La misma evolución, convirtió al águila filipina (también llamada águila morena), en una de las aves rapaces con mas probabilidades de desaparecer.
La falta de competencia, la transformo en la reina de la región. Osos, tigres, leopardos y lobos, ya no habitan los bosques tropicales de filipinas. Por esta razón, el águila expandió su territorio de caza, llegando a necesitar de 70 a 150 Km2 de bosque para desarrollarse. Para poder cubrir todo este nuevo espacio, cambió su tamaño hasta alcanzar la longitud de un metro y pesar hasta 7 Kg.

El biólogo marino, Hector Miranda, explicó al respecto en un articulo para la National Geographic: “las aves tuvieron las islas enteras para ellas solas, y se hicieron mas grandes. Sin embargo, su tamaño también tiene consecuencias negativas, porque el bosque que las 'creo' casi ha desaparecido. Y cuando el bosque desaparece, las coloca en un callejón sin salida desde el punto de vista evolutivo ”.
En los años 40, el aguila de filipinas (Pithecophaga jefferyi), se podía encontrar en las zonas selváticas de Luzon, Samar, Leyte y Mindanao. Se ha calculado, que originalmente vivían unas 6.000 aves. Nada comparable al número actual, que puede rondar los 350 ejemplares, repartidos únicamente por las islas de Mindanao.
En los años cincuenta, los bosques cubrían la tercera parte de las islas Filipinas. En su mayoría eran bosques tropicales maduros. Hoy, menos de la mitad de esos bosques, permanecen en las islas.
Primero, las compañías madereras explotaron los bosques. Luego los pequeños productores los talaron para sembrar. Esto llevo a Filipinas a tener una de las tasas de deforestación más elevadas del mundo (3,5 % por año, estimada entre el año 1990 y el 1996).

Entre 1990 y 1995, se perdieron 1,5 millones de hectáreas de suelo boscoso. En la ultima medición, sólo el 14,4% de la superficie total del pais estaba cubierta por bosques no comerciales. A raíz de esta pérdida de ecosistemas, 188 especies animales se encuentran ahora amenazadas por la extinción y/o extintas. La destrucción del bosque filipino, es una tragedia de dimensiones incalculables.
Filipinas, está considerada como una de las diez naciones del mundo con mayor índice de diversidad. Su ubicación geográfica, entre los hábitat asiático y australiano, convierten al archipiélago en una joya biológica, con centenares de especies endémicas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.
Con la pérdida de sus bosques, Filipinas está también perdiendo la fertilidad de sus suelos y el caudal de agua de sus ríos, dos factores claves para garantizar la producción agrícola necesaria para asegurar la alimentación de su población. Se calcula, que un 50% del suelo en Filipinas se encuentra en riesgo de erosión severa.
Una esperanza
La fundación filipina del águila, es una organización privada, no lucrativa, dedicada a la conservación y protección del águila filipina.

En 1965, el científico filipino Dioscoro Rabor, alertó al mundo del estado de esta ave.
En 1969, un programa de la conservación fue establecido. El esmero y el esfuerzo invertidos en este trabajo tuvo sus frutos, ya que en 1992, la fundación produjo con éxito las primeras dos águilas filipinas criadas en cautiverio.
El nacimiento de Pag-asa (esperanza) y de Pagkakaisa (unidad), en la isla de Mindanao, llamó la atención del mundo entero.
Desde su nacimiento, la fundación ha criado a 21 aguiluchos, con el objetivo de ser liberadas “algún día” en el hábitat restaurado de las islas.
El gobierno filipino, acaba de anunciar diversas medidas destinadas a poner coto a la deforestación, con especial énfasis en la prohibición total de las concesiones madereras. Un poco tarde se han acordado...

MAS INFORMACION:
National Geographic España: http://www.nationalgeographic.com.es/
National Geographic en españól: http://ngenespanol.com/






























César Elices dijo
Pero bueno, Manuel, ¡Cuánto escribes tú al día! Eres la caña, muy prolífico y muy bien documentado, sí señor. Pero has tenido un lapsus casi de disléxico, somos humanos (a mí me pasa cienes y cienes de veces). Creo que la especie de la que hablas es Águila monera, no morena.
!Ah! y me ha encantado el artículo sobre los toros: Ahí te he visto, desmitificando esa pobre culturilla que es la tauromaquia desde el frente del lenguaje; muy efectivo. Saludos, compa.
1 Agosto 2008 | 09:18 PM