Descubre la fantástica labor del refugio de équidos ALTARRIBA/ADE
Una amiga llamada Eva me ha hablado por Messenger de la magnífica labor que realizan en el Refugio de Equidos ALTARRIBA/ADE. Realmente me ha interesado el tema, y ahora (haciendo un pequeño parón en medio de tanto Terrorismo, aunque sin abandonar el tema del maltrato animal), pongo mi pequeño grano de arena para que, tod@s l@s que me leeis, podais conocer el bonito trabajo de estos auténticos defensores de los derechos de los animales...

ADE, Amigos de la Defensa de los Équidos, entidad que fue constituida en Barcelona en 2001 para actuar en la protección de estos animales, se integró en la Fundación Altarriba en abril de 2003, a fin de sumar fuerzas y potenciar las actividades en favor de los caballos y de los equinos en general, necesitados también, como tantos otros animales, de una acción protectora que les libre de los maltratos y crueldades que muchas veces sufren.
El mundo del caballo, sigue siendo para mucha gente un mundo desconocido, a pesar de que en los últimos tiempos ha aumentado la afición a estos animales.
Pero esta afición, no ha ido acompañada de una mayor sensibilidad por las penosas condiciones en las que, con frecuencia, viven y que además, en el ocaso de sus condiciones físicas, generalmente acaban siendo objeto de un triste fin, cumpliendo así una trayectoria en la que la frase "usar y tirar" es, quizá, la mejor descripción de la realidad de su maltratada vida.

Nuestro refugio, es un centro de asistencia y rescate de équidos. Vienen del maltrato y casi siempre llegan tras un decomiso judicial. Se trata de animales que son explotados en alguna hípica, o que están dejados de la mano de Dios por sus dueños en algún campo miserable, normalmente para comerciar con su carne. Estos casos de "comerciantes de carne de caballo" son tan habituales que francamente da miedo.
El operativo de rescate se suele poner en marcha gracias al aviso de algún particular: porque los tienen cerca de su casa, porque los ha visto desde el tren, .... No siempre es fácil, y lo que es peor, no siempre es rápido. Cuando los trámites se alargan más tiempo del que los animales podrán sobrevivir, les vamos poniendo agua y comida, y haciendo un seguimiento diario.
Cuando por fin llegan a nosotros afrontamos un reto durísimo: devolverles el físico que les corresponde, y hacer que su nobleza y nuestros cuidados les ayude a superar el terrible trauma psicológico que casi siempre padecen.

Lo primero suele ser una desparasitación inmediata y masiva, porque llegan cubiertos de todo tipo de insectos (a veces incluso gusanos) en heridas abiertas o en llagas.
En casos como los rescates recientes de Montblanc, vamos a una rehidratación y nutrición en fases, para que recuperen las fuerzas. Nuestros veterinarios pueden describir las terribles circunstancias en las que llegan algunos animales a nuestro refugio.
Es lo mejor que puede decirse, que aquí "viven", porque antes lo que han tenido no puede calificarse más que de "existir". Por ejemplo Pocho, que llegó con tiña, desnutrido, con edema de pulmón y lleno de parásitos, además de los cascos que véis en la fotografía de arriba a la derecha (esa especie de cuernos de carnero, uno de los cuales ya se la había clavado en la pata y se le había juntado al hueso). Nos dio el aviso un guardia jurado que trabajaba al lado. Pocho tiene 35 años y aunque los ponis viven más que los caballos, los años se le notan. Soporta muy mal el calor, y tenemos que vigilarlo mucho porque enseguida decae, pero el amor que siente por su compañera Samba lo mantiene vivo.

Participa, sin separarse de ella, de la vida diaria del refugio: comidas, visitas veterinarias, cabalgadas libres por el bosque, trotes por el cercado, turno de rascado individual de cabeza y de cepillado.

Pero en esta casa hay más, porque sólo équidos en un refugio de équidos, queda un poco redundante, así que con el tiempo hemos avanzado hacia el refugio de équidos global. ¿Qué tenemos además? Perros, gatos, gallinas, ocas, patos, conejos, hurones, cabras enanas, ovejas, cotorras y además una vaca (sí, lechera), todos ellos con su nombre, y todos ellos colaboradores necesarios al alboroto.

Además de équidos, tenemos otras variedades animales porque somos un refugio así de chulo... por ejemplo este, que no es un caballo, es un emú (no preguntes... ). Bueeeeno, para que no te quedes con las ganas de saberlo: estábamos esperando unos caballos decomisados, cuando nos llamó la policía para decirnos que los caballos habían desaparecido, pero que había nueve emúes, que si podría ser que ... y tuvo que poder ser, y aquí aterrizaron todos con sus nueve picos y sus dieciocho ojos saltones. Salvados por la campana de cualquier matadero de carne de emú de moda gastronómica.

Porque vemos a los animales luchando por su vida, haciendo a veces esfuerzos más allá de lo razonable. Quizás también les impulse verse en este refugio, poder caminar por la montaña, tener su comida a diario y su medicación, poder convivir con otros animales.
Es un esfuerzo de todos, de ellos para superar su dolor, nuestro para darles aliento, y de todos los que ayudáis de cualquier forma a que este renacer diario sea posible.
Y si te animas, ven a verlos personalmente. Será un día inolvidable...
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Juan tt dijo
Soy de Barcelona, Podria colaborar "apadrinando" un caballo. Si alguien tiene problemas para mantrenerlo tengo sitio y tiempo para cuidarlo
27 Noviembre 2009 | 02:50 PM