Urogallo: panorama negro
Las especies más sensibles a los cambios en los ecosistemas, son un perfecto barómetro que mide la calidad de nuestro territorio. El urogallo, parte como perfecto representante de esta teoría: denostado por la modernidad de las energías renovables. Tímida, escurridiza, ahora planta frente a la administración en los juzgados, para poner en evidencia la aparente defensa de un hábitat que ha de sufrir el ataque de las nuevas tecnologías, aplicadas a una energía que se vende como ecológica, pero que con sus mastodontes de grandes brazos altera ecosistemas, y pone en peligro la fauna y flora de espacios milenarios. El urogallo cantábrico, es una subespecie única en el mundo, de la que se estima sobreviven menos de 500 ejemplares, de los que un centenar habitarían en Castilla y León, con una reducción superior al 60% de la población estimada en los años ochenta, según recoge la monografía publicada en el 2006 por la Sociedad Española de Ornitología. Situación delicadísima Fuentes de la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, indicaron que el urogallo es una especie que se encuentra, desde hace años, «en una situación delicadísima, crítica», por lo que, llegó a su recatalogación como especie en peligro de extinción. Aseguran, que cualquier actuación en contra del hábitat de estas aves que se haga, como es el caso de la implantación de aerogeneradores, va en detrimento de la especie. El colectivo apunta a que el urogallo sufre, desde hace décadas, un declive, por causas conocidas, registrados en los primeros censos de los años 80, dada la «desaparición de los cantaderos tradicionales de los territorios de celo de estos pájaros». Cabe descartar como orígenes de la devastación las causas naturales de mortandad de la especie, como la depredación, de rapaces o zorros, consideradas normales, ya que «durante milenios han convivido». Actualmente, la plataforma apunta a los incendios forestales y a la abundancia de ganado en estos momentos, como fuentes de destrucción. Las reses pastan en las arandarenas, las zonas donde se alimentan en otoño, y que es donde termina el bosque y empiezan los pastos de altura. En los últimos tiempos, se ha duplicado el pasto y abierto los accesos al ganado, a los turistas y al resto de curiosos. Si a estos problemas les sumamos la implantación de aerogeneradores, llega el final de la especie. La implantación de los grandes molinos, creadores de energía eólica, provoca un efecto paisajístico severo y destroza el hábitat del urogallo, ya que queda abierto «de por vida» el acceso para los ascensos al monte. La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, vaticina un «panorama negro» para el urogallo cantábrico. El urogallo, ha desparecido prácticamente en Cantabria, totalmente en Palencia, donde no se vislumbra desde hace años, y en la Sierra de los Ancares (Lugo). En contraposición, España es líder en energía eólica, con casi 600 parques eólicos aprobados. El pasado mes de marzo, por primera vez la producción de electricidad con energía eólica fue superior a la producida con carbón, y supuso el 16,7% de la electricidad total, lo que ahorra emisiones de gases de efecto invernadero, y reduce la dependencia energética del exterior. De momento, los juzgados han detenido la implantación de los primeros de 13 miniparques, autorizados por la Junta de Castilla y León durante el lustro que va del 2001 al 2006. Se encontraban uno junto a otro, sin apenas separación. Ninguno superaba los 50 megavatios de potencia instalada, ni tenía más de 60 molinos. No suponían ninguna amenaza por separado para los urogallos y otras especies protegidas que sobrevuelan Omañas, el Valle de San Emiliano y el Alto Sil, según dictamen de la Unión Europea. Dividir los proyectos es habitual, pero la justicia comienza a poner coto a esta práctica, con la que las empresas eluden la tramitación ambiental y además ganan más dinero por la prima por el kilovatio generado. Contra parques eólicos La Administración autonómica, aplicó a las ubicaciones de impacto ambiental simplificada y les fue dando el visto bueno. A partir de 50 megavatios, la declaración de impacto ambiental es competencia del Gobierno, debe ser en teoría más rigurosa y las eléctricas no cobran la subvención de la energía renovable. La Sociedad Española de Ornitología y la Asociación para el Estudio y la Protección de la Naturaleza (Urz), comenzaron a recurrir la aprobación de cada uno de los parques eólicos. Primero recurrieron a la Junta y después a la justicia. Esta última atendió las peticiones de las organizaciones ecologistas, con una sentencia sobre Murias II, propiedad de Endesa. La sentencia anuló la aprobación de los 44 aerogeneradores que, según los colectivos, se encuentran a menos de dos kilómetros de un cantadero de urogallo. Era abril, en junio el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de León instaba, en un auto emitido a la Junta, a paralizar las obras de instalación del parque eólico de San Feliz, que se tenía que ubicar en los municipios leoneses de Valdesamario, Quintana del Castillo y Villagatón. La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, señala que este grupo de parques está, junto con la estación de esquí de San Glorio, entre las mayores amenazas para la zona, iniciativas que los tribunales mantienen frenadas.










































revuyon dijo
Buen post. Un saludo desde Punta. Hace un par de días estuve en una boda de unos amigos en Santiago de Compostela, fue un ir y venir, pudiendo estar menos tiempo del que hubiese deseado. El sábado estuvimos en Redes, Curro, Pontedeume y Betanzos. Luego partimos a Coruña y bajamos.
A ver cuando puedo subir otra vez me encanta Galicia.
Un saludo
4 Septiembre 2008 | 10:36 PM