Joyas en extinción
Casi todos los canarios han oído hablar de la rareza y hermosura de la Violeta del Teide; de las peculiaridades de los Tajinastes, Tabaibas y Retamas que hacen que biólogos y botánicos de todo el mundo se desplacen hasta las Islas para estudiarlos. La laurisilva, es uno de los mayores orgullos medioambientales del Archipiélago, y ya en la escuela se da a conocer que Canarias es una zona privilegiada, por contar entre sus bosques con El Cedro en La Gomera o Las Mercedes en Tenerife. Sin embargo, lo que muy pocos saben, es que Canarias es una de las comunidades autónomas donde más especies están amenazadas por riesgo de extinción. Consciente de la situación, desde el año 2001 la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, ha creado un plan específico de actuación sobre estas especies, mayoritariamente vegetales, aunque también animales, para priorizar y mejorar sus hábitats y protegerlas de sus mayores enemigos, que habitualmente suelen ser el desarrollo urbanístico, el pastoreo y la caza, aunque empieza a añadirse un nuevo elemento: el cambio climático. A través de una serie de decretos, el Gobierno de Canarias ha ordenado la protección de una quincena de especies que corren serio riesgo de desaparecer, 11 de ellas de flora y otras cuatro de fauna, y actualmente se encuentran en trámite de aprobación otras ocho. A ello se unen otras 80 especies, cuyos proyectos de protección están en una fase muy inicial. De todas las especies, llama la atención la peligrosa situación en la que se encuentra el Pinzón Azul. Aunque se han hecho grandes esfuerzos para recuperar y aumentar las poblaciones de aves de esta rara especie endémica de Gran Canaria, quedan menos de 200 ejemplares, concentrados en los núcleos de Ojeda y Pajonales. Su población fue esquilmada debido a la destrucción de su hábitat y la captura masiva de ejemplares, con el fin de llevarlos a los museos de historia natural, aunque actualmente el principal factor es la depredación natural. Las leyendas siempre rodearon al Lagarto Gigante de El Hierro. Durante años, se pensó que no eran sino patrañas las que aludían a que en los Roques de Salmor, habitaban unos extraños reptiles. Pero el mito se convirtió en realidad, cuando se localizó una pequeña colonia que durante años los herreños habían señalado. Sin embargo, los ejemplares eran muy pocos y no estaban en buen estado, por lo que se creó el lagartario: un centro especializado, destinado a la protección de los ejemplares y a su reproducción. Aunque la experiencia está siendo un éxito, el Lagarto Gigante de El Hierro, sigue siendo una de las especies con mayor riesgo de desaparecer de España, en una situación similar a la del Lince Ibérico. Entrando ya en lo que a la flora se refiere, se trata del mundo que más especies tiene catalogadas como en peligro de extinción. Destaca la singularidad y gran belleza del Tajinaste Azul de La Gomera, del que no quedan más de 600 ejemplares y sólo en las zonas de Rejo, Agando y Enchereda y del Pico de El Sauzal y del Picopaloma. Con sus bonitas florecillas azules, se encuentra en una situación crítica para la supervivencia, y se trabaja en la reproducción de esquejes y semillas. Del Picopaloma, sólo quedan algunas poblaciones en La Orotava y Granadilla, mientras que el Pico de El Sauzal, como su nombre indica, está relegado a pequeñas zonas del municipio del norte de Tenerife.









































cesarelices dijo
Relativa buena noticia que al menos queden 200 ejemplares de pinzón azul. El año pasado, justo después del fatídico incendio que asoló la isla, se pensaba que la especie podría haberse extinguido. Ahora queda trabajar para su recuperación.
Un saludo.
8 Septiembre 2008 | 06:56 PM