Se espera un aumento de dos grados centígrados en la Amazonia a partir de 2010
Derecha: Imagen de satélite de Belém, capital del estado brasileño de Pará
Las temperaturas en la Amazonía y el nordeste brasileño sufrirán un aumento de hasta 2 grados centígrados, y una reducción de las lluvias de entre el 5 y 10% entre el año 2010 y el 2040, revela un estudio del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), divulgado el miércoles.
Entre el 2041 y el 2070, la reducción de las lluvias debe alcanzar del 10 a 20% y el aumento de temperaturas puede llegar a 4 grados, según el estudio realizado en asociación con la minera Vale en los estados de Pará (norte-amazónico) y Maranhao (nordeste).
"En resumen, el informe muestra que el clima de la región se tornará cada vez más caliente y seco", informó el INPE, que el pasado año ya divulgó un primer estudio, en el que advertía del peligro de savanización de la Amazonía.
El INPE, prevé dos escenarios para el final del siglo, entre 2071 y 2100: uno primero más pesimista, con alta concentración de emisiones de gases con efecto invernadero, que llevaría a un aumento de la temperatura de hasta 7 grados centígrados, y uno más benigno, considerando el cumplimiento de las metas del protocolo de Kyoto, con aumento de la temperatura de hasta 4 grados.
"Esos resultados llevan a concluir, que el área de estudio presenta una vulnerablidad climática muy alta (...) consistente en un clima futuro más seco que el actual, con algunas áreas recibiendo lluvias intensas concentradas en períodos cortos, seguidos de largos períodos sin lluvias y con altas temperaturas diurnas y nocturnas", revelan los investigadores del INPE.
"Los extremos serán más frecuentes", dijo al diario O Globo el especialista del INPE, Carlos Nobre. Este advirtió que eso añade "un estrés ambiental más, al ya grave escenario de incendios de la región".
El estudio, es una aplicación concreta para Brasil de la metodología que rigió las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
El gobierno, estima que la deforestación del último año, terminado en julio, sumará unos 12.000 km2 de selva devastada, contra 11.224 km2 del pasado año. Brasil es el cuarto mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, y la deforestación provoca el 75% de sus emisiones.
Fuente: EcoDiario









































