¿Qué ha sido de Salado?
La prensa ha dado cumplida cuenta de la angustia que vive la provincia de Huelva por la extraña desaparición de Salado. Hace dos meses que fue detectado por última vez en su entorno, y desde entonces nadie lo ha visto, ni se tienen noticias sobre su paradero. Según las autoridades, Salado portaba habitualmente un radio-transmisor, que dejó de emitir en julio, aunque a él se le había localizado después del incidente. Los técnicos han declarado que más tarde "llegaron rumores sobre su muerte, por lo que se estaban llevando a cabo acciones para localizarlo, como búsqueda con perros, rastreo aéreo o de huellas". ¿Qué habrá sido de Salado, Dios mío de mi alma? Algunas entidades sociales, han manifestado su temor a que haya muerto de forma violenta.

También se denunció la situación a la Guardia Civil, ante la posibilidad de que hubiera sido abatido por cazadores furtivos. De hecho, algunas fuentes aseguran haber oído a varios furtivos comentando, jactanciosos, su muerte a tiros. Precisamente, se ha recordado estos días que Salado, nacido en Coto del Rey, tenía un hermano que murió años atrás atropellado en la carretera de El Rocío. Hay coincidencia general, en que se trata de una pérdida muy sensible para toda la comunidad. No sólo hemos perdido a un ser vivo, con lo que eso empobrece a la naturaleza toda, porque Salado era mucho más: en tiempos de natalidad menguante, él estaba colonizando nuevos territorios y procreando. En fin, que no se puede vivir con esta terrible incertidumbre.

Llegados aquí, si es que han tenido la paciencia, se preguntarán ustedes quién es este Salado que tanto conmueve. ¿Tal vez un niño extraviado o secuestrado por un pederasta o un anciano con alzhéimer? Nada de eso. Salado es un lince macho, beneficiario del programa de protección de especies animales mejor financiado y más mimoso que vieron los siglos. Juro que no he hecho literatura: todas las expresiones utilizadas en el párrafo anterior, han sido copiadas literalmente de la noticia publicada ayer por Huelva Información, procedente de sus cuidadores. El rastreo aéreo, la búsqueda con perros, los rumores sobre una muerte violenta, por atropello o acción humana furtiva... todo forma parte del operativo oficial ante una desaparición tan sentida. Sólo falta el abuelito desesperado que vague por los campos gritando, no "¡Chencho,Chencho, Chencho!", como Pepe Isbert en La gran familia, sino "¡Salado, Salado, Salado!".

Una amiga ecologista, me advierte del negocio que para algunos está suponiendo el programa de salvación del lince ibérico. No diré nada hasta certificarlo con pruebas. De momento, ya quisieran algunas familias de personas desaparecidas, que se las buscara con tanto ahínco como están buscando a Salado.

Fuente: José Aguilar, Diario de Cádiz
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lasvalpe dijo
Ojalá aparezca.
24 Septiembre 2008 | 11:15 PM