Los ecosistemas costeros, los más vulnerables a la presión humana
Izquierda: Banco Chinchorro, en el estado de Quintana Roo, forma parte del arrecife que se extiende hasta Centroamérica. ©WWF México
Arrecifes, manglares, playas y lagunas, entre otros ecosistemas costeros, se encuentran entre los más frágiles y vulnerables a las presiones ocasionadas por el hombre, alertó en la Universidad Veracruzana (UV) Francisco José Gutiérrez Mendieta, experto en hidrobiología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“Además de que ya se enfrentan con innumerables presiones, –como la pesca excesiva y la destrucción del hábitat por la pesca comercial, el desarrollo turístico y la contaminación– son vulnerables a los impactos del cambio climático”, dijo el investigador, quien coordina en la UAM el Laboratorio de Ecosistemas Costeros.
Desde su perspectiva, representa uno de los mayores problemas para la conservación ambiental, pues estos ecosistemas son clave para el mantenimiento de la biodiversidad marina, la provisión de servicios esenciales como la producción de alimento, el secuestro de carbono y la protección de la línea de costa.
Derecha: El Arrecife Mesoamericano cuenta con una variedad de ecosistemas productivos, incluyendo lindero, atolón y arrefices de barrera. ©WWF México
“Se estima que entre el 80 y el 90 por ciento de los peces de valor comercial del Golfo de México, viven en los manglares en alguna etapa de su vida; de hecho, ellos dan refugio y alimentación a una gran número de aves, cangrejos, cocodrilos, tortugas, pequeños mamíferos, crustáceos, y algas.”
Aseguró que estos ecosistemas mantienen las pesquerías; son fuente de energía, alimento, medicina y recreación; protegen las costas del oleaje, de las tormentas, de las inundaciones y de la erosión; purifican el agua, mantienen la diversidad y capturan el bióxido de carbono del ambiente.
No obstante, han sido severamente afectados en los últimos años: “Los manglares están desapareciendo en México a una tasa de dos por ciento anual; de hecho, las pérdidas de bosques de mangle en zonas tropicales han sido de hasta un 35 por ciento desde 1980”.
Para el investigador, el desarrollo de infraestructuras, carreteras, ductos y diques, también suele provocar cambios hidrológicos en las cuencas bajas, que pueden resultar en la mortandad masiva de manglares, como ha sucedido en la Laguna de la Mancha, en Veracruz, de Puerto Morelos y Sian Ka’an, en Quintana Roo o en Yucalpetén, Yucatán.
Izquierda: Manglar en México. Los manglares actúan como "incubadora" para una gran variedad de especies marinas, muchas de las cuales tienen una destacada importancia comercial. ©Greenpeace
Gutiérrez Mendieta, aseguró que sí existen alternativas para conservar la biodiversidad sin frenar o limitar el desarrollo, a partir de la gestión del medio ambiente y de los recursos naturales que privilegie estos dos pilares del desarrollo sustentable.
Fuente: Diario El Golfo (México)









































