Intereses económicos propician la destrucción de una selva
Izquierda: El río Usumacinta cerca de Yaxchilán, en la frontera entre México y Guatemala. Al fondo, la frondosa selva amenazada. ©Wikipedia
La zona selvática de la cuenca del río Usumacinta, que comparten México y Guatemala, enfrenta graves problemas de deforestación por la acción del hombre, principalmente por la práctica agrícola de “tala, quema y tumba”, aplicada con descuido y sin control, a lo que se agrega el interés industrial por las maderas preciosas y el petróleo, reveló un estudio internacional.
Según la Universidad Nacional de Costa Rica, además de esa práctica agrícola, que destruye cada año al menos 571 mil 93 hectáreas de bosques, en la cuenca internacional del Usumacinta se produce una deforestación sin control y la destrucción constante de la selva, así como la contaminación del agua.
A ello se agregan inundaciones y sequías, problemas de tenencia de la tierra, migraciones, tráfico de especies, inseguridad, falta de asistencia oficial, ausencia de políticas ambientales y una pobreza generalizada, consideró el informe universitario patrocinado por las fundaciones MacArthur, Kukulkán y Fundación para la Paz y la Democracia (Funpadem).
El documento, indicó que el sistema agrícola de “tala, tumba y quema” es aplicado principalmente por campesinos pobres para obtener cultivos de subsistencia, pero que se realiza “con mucho descuido” y sin control de las autoridades correspondientes, que no efectúan las rondas de vigilancia necesarias.
“Cada año se incrementa la demanda de tierras para cultivos de subsistencia. Por cada campesino se estiman dos manzanas de bosque, que será quemado para la siembra de maíz. Con base a esas cifras, la magnitud de su impacto en los bosques en la cuenca del Usumacinta es de alrededor de 571 mil 93 hectáreas por año”, según el análisis.
Ello rompe el equilibrio ecológico de la zona, advierten en el informe.
Fuente: El Universal









































magaterrenal dijo
Manolito como estás?
Me llama la atención que publicas a menudo de nuestro México. Es cierto, tristemente se talan miles de bosques, el dinero es primero que la vida, que el oxígeno de las selvas. Tan pródiga naturaleza que nos dió Dios y sigue siendo maltratada. Cómo no quieres que el calorón se levante en todo el planeta?
Quisiera decir algo más positivo.
Un beso y mucho cariño para ti!
p.d. Ponme el link donde deba votar por tu sitio ya lo sabes que soy incondicional.
: )
27 Octubre 2008 | 06:39 PM