Traficantes de flora y fauna de Perú inventan nuevas formas de sacarlos del país
Izquierda: El tráfico ilegal de especies supera los 4.000 millones de dólares al año, y sólo el contrabando de armas y el narcotráfico generan cantidades superiores. A consecuencia del comercio ilegal, unas 700 especies se encuentran en peligro inmediato de extinción
En el Perú, para los traficantes de flora y fauna, no hay impedimento que valga para evadir los controles migratorios, y poder sacar del país a animales en peligro de extinción y comercializarlos en el extranjero, sin detenerse a pensar por unos minutos en que son seres vivos, y que con este acto se está contribuyendo a su desaparición definitiva.
En lo que va del año, cerca de 400 especies vivas y miles de ejemplares disecados, han sido incautados por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), quien está a cargo de combatir este delito en el aeropuerto internacional Jorge Chávez.
Los traficantes, al saber que existe esta división y que sus maletas serán revisadas, han diseñado maneras escalofriantes de poder hacer efectivo el tráfico ilegal de animales como ranas, monos, armadillos y hasta víboras y otras serpientes.
Ellos los dopan para poder ocultarlos en sitios impensados, como esconder a pequeños monos entre las axilas, o vendarse el cuerpo y ocultarlos ahí. Otro método es mojarlos antes de colocarlos en cajas oscuras, y así evitar que se inquieten y pueden descubrir su delito.
Pero uno de los casos más sorprendentes, ha sido el de una boa enrollada como una soga bajo la chamarra de una persona que, al ser descubierta, declaró que "era su mascota", y que no corría riesgos "porque no era venenosa".
Derecha: El trafico ilegal acaba con los pericos mexicanos. El 77% de los pericos capturados muere antes de llegar al consumidor final. ©PROFEPA
Otros animales que también son presa de los inescrupulosos comercializadores, son los escarabajos con tenazas y cuernos, que increíblemente son vendidos para que se peleen entre ellos, alcanzando a costar 200 dólares en el mercado asiático. También los pericos botones de oro, que están en peligro de extinción, y los loros conocidos como pigüichos son llevados como mascotas por los viajeros.
Según Betty Álvarez, administradora técnica forestal y de fauna silvestre del Inrena, este mes se incautaron 2.000 mariposas disecadas, que iban a ser enviadas a Brasil, mientras que el mes anterior se detectaron otras 5.856 que tenían por destino la República Checa, y aunque en el 2007 el tráfico de insectos disecados era abundante, a partir de ese año ha disminuido porque ahora las leyes peruanas permiten su exportación con los debidos permisos.
Los armadillos también son animales en peligro de extinción, pero estos no salen vivos del país, sino convertidos en charangos, pues estos pequeños instrumentos musicales de cuerdas, están fabricados con su caparazón, pero no todos los turistas saben que está prohibida su comercialización, a pesar de ser vendidos en tiendas o ferias artesanales.
La flora tampoco está ausente del tráfico ilegal, pues se ha detectado la salida prohibida de plantas como la uña de gato, el palo santo, los cactus y las orquídeas.
El trabajo del Inrena, en coordinación con la Aduana y la Policía Ecológica, no es tarea fácil pues se debe luchar día a día contra los traficantes a quienes les incautan los animales o plantas, además de aplicarles una sanción económica de 350 soles, y sólo si estos oponen resistencia, se puede requerir la intervención de un fiscal.
Izquierda: Un cargamento de mariposas de contrabando. Pertenecía a un traficante japonés que al parecer, pretendía introducirlas en California. ©AP
Ellos deben recordarles que existen leyes que protegen a los seres vivos, y estas son: la Convención Internacional sobre Comercio de Especies Amenazadas de Flora y Fauna y dos decretos supremos de 2001 y 2004 sobre especies amenazadas de la Flora y Fauna.
Fuente: EFE








































ZEUDY dijo
NO SE DEBE DE EXTINGUIR LOS ANIMALES POR QUE NOS DA ALEGRIA ALOS DEMAS
26 Noviembre 2008 | 03:21 PM