Greenpeace denuncia la grave contaminación de la industria de cloro en Aragón
La organización ecologista Greenpeace, ha denunciado hoy la grave contaminación de la industria del cloro en Aragón, y considera que debería fijarse un calendario para la eliminación progresiva de esta producción, en lugar de pretender mantenerla hasta el año 2020.
En una nota de prensa, Greenpeace señala que en el análisis realizado por la organización, las plantas situadas en Monzón y Sabiñánigo, en Huesca, han sido las que peores resultados han arrojado.
En el río Cinca, tanto en el vertido de la planta de Aiscondel, como 200 metros aguas abajo, se han detectado niveles "extremadamente altos" de cloruro de vinilo (VCM), y en el caso del río Gállego, la muestra recogida en el vertido de Ercros detectó la presencia de "un potente cancerígeno", el Cromo (VI), cuya procedencia dentro de la planta se desconoce.
Según los ecologistas, la patronal del sector obvia que en España el 85 por ciento de la producción de cloro utiliza "celdas de mercurio", una técnica que, recuerdan, se empezó a usar en el siglo XIX, lo que "confirma la especial permisividad" de este país con la contaminación de la industria del cloro.
Sara del Río, responsable de la campaña de Contaminación de Greenpeace, ha asegurado que esta dependencia del cloro "ha sido forzada por la propia industria" cuando "no es un producto imprescindible", ya que existen alternativas en el mercado para casi todas sus aplicaciones, y "lo único que falta para su implantación, es voluntad del sector y de los gobernantes".
Greenpeace, denuncia que con la "connivencia" de los poderes públicos, el sector ha ampliado el plazo para cambiar a tecnologías menos contaminantes hasta el año 2020, una "auto-prórroga" de diez años, respecto al acuerdo de España ante el Convenio OSPAR (Convenio sobre la protección del medio marítimo del nordeste Atlántico), del que es parte. Además, supone una demora de trece años respecto a la fecha que establece la Directiva IPPC (Prevención y Control Integrado de la Contaminación) para cambiar a tecnologías limpias. En opinión de los ecologistas, sería posible estudiar un calendario de eliminación progresiva de este proceso de producción. Fuente: El Periódico de Aragón *Para consultar el informe de Greenpeace "La industria del cloro: contaminación silenciosa", PINCHA AQUI









































