Alertan que se estudian «poco» los efectos del cambio climático en el Mediterráneo
Esta es una de las principales advertencias de la quincena de expertos procedentes de España, Francia, Italia, Grecia, Chipre, Malta, Turquía, Túnez e Israel, que se han reunido hoy en la isla de Tabarca (Alicante), en unas jornadas organizadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
El coordinador de la reunión y responsable de Acciones Estratégicas del centro de actividad regional para las zonas especialmente protegidas de Naciones Unidas en Túnez, Daniel Cebrián, ha explicado que los científicos piden integrar desde ya la problemática del cambio climático en la gestión y conservación del Mediterráneo.
Según Cebrián, la incidencia del calentamiento global "se ha trabajado mucho desde el punto de vista de los ambientes terrestres, mientras que se ha dejado de lado la parte marina" pese a que "los océanos son el motor climático del planeta" y a que éstos "dan respuesta a lo que ocurre en la tierra".
El especialista ha advertido de que falta recopilar y analizar la información existente sobre los efectos en los fondos marinos, a lo que se suma la carencia de medios "para afrontar lo que se viene encima".
Ha recordado que el Mediterráneo es uno de los mares "más diversos" en especies del planeta aunque, al mismo tiempo, por su carácter "cerrado" es una de las zonas más frágiles y donde los efectos "se manifestarán antes".
Cebrián, ha apostado por aprovechar este "gran valor" del Mediterráneo, y centrar aquí los estudios, para prever la repercusión del cambio climático en los océanos. Entre las repercusiones que ya se observan en el Mediterráneo, están el aumento de temperatura a diferentes profundidades, lo que puede provocar, entre otras consecuencias, una disminución del oxígeno en los fondos y a la desaparición de especies. También se ha observado que este aumento de la temperatura favorece un número de especies invasoras, sobre todo de las procedentes del Índico y el Atlántico, y una "aceleración muy importante" del número de ejemplares. Para Cebrián, esta situación pone en riesgo las poblaciones autóctonas, por ejemplo de corales, y también tendrá consecuencias económicas en las poblaciones de los 21 países ribereños, por ejemplo, por la modificación de los recursos pesqueros. Las jornadas se iniciaron ayer, con un acto en el Centro de Investigaciones Marinas (CIMAR) de Santa Pola, centro dependiente de la Universidad de Alicante y del Ayuntamiento. Fuente: Diario Información









































