Toros sí, bebés no. ¿Tú que opinas?
ESTE verano ha resurgido la vieja polémica entre taurinos y antitaurinos. Tertulias radiofónicas y debates televisivos, han enfrentado a seguidores y detractores del toreo o de las fiestas populares que tienen al toro como gran protagonista, como por ejemplo la fiesta del toro de Tordesillas, donde los jinetes matan a un toro con lanzas. Qué duda cabe que es un tema apasionante, muy vinculado a la historia y la tradición española, del que prefiero no opinar. Que este tema haya salido de nuevo a la palestra de la opinión pública, puede significar que hay un cambio de mentalidad. La sociedad actual es más sensible ante el sufrimiento, aunque sea animal, y quiere acabar con todas las situaciones en las que un animal pueda ser maltratado. Lo que sí que me llama poderosísimamente la atención y me ha motivado a escribir este artículo, es que simultáneamente a esta polémica, el gobierno de Zapatero se propone que abortar sea más fácil. Para ello, ha elegido a un grupo de "expertos" capitaneados por la ministra de Igualdad, la señora Aído. Sin ánimo de ofender, creo que sería muy fácil encontrar otro grupo de personas en España con un currículum mucho mejor, y con muchos más conocimientos científicos en los temas de los que aparentemente los elegidos parecen ser los expertos. El objetivo de este comité, es elaborar una ley (escribo textualmente) «de las más avanzadas de Europa, que permita a las mujeres ejercer su derecho a interrumpir su embarazo». Nadie puede negar que una ley promulgada por un comité que defiende el aborto como un derecho y que no ha incluido a expertos en bioética ni a personas que tengan otra opinión, será una ley que aumentará el número de abortos. Toda ley permisiva, se acompaña a un incremento de esa conducta. Para muestra, un botón: la actual ley de divorcio exprés se ha visto seguida de un crecimiento espectacular en el número de rupturas matrimoniales. Lo que sorprende, y creo que muestra hasta qué punto nuestra sociedad está enferma, es que muchas veces el debate de salvar a un toro genere más polémica y pasión, y que haga correr más ríos de tinta que este otro debate del aborto. Enumeraré algunas de los argumentos que los antitaurinos esgrimen para salvar a nuestro emblema nacional: «El animal no puede defenderse, no puede elegir, es sometido a un sufrimiento innecesario, inhumano, injusto y profundamente doloroso, hay otras alternativas que permitirían salvar su vida, estudios científicos demuestran que el toro sufre, una sociedad moderna no puede permitir que sus hijos contemplen de forma impasible semejante tortura, no veo bien que este espectáculo se pague con mis impuestos». Pues bien, creo que todos y cada uno de estos argumentos pueden aplicarse no sólo a los toros, sino también al no nacido. Estudios científicos, demuestran que hay un alto grado de sufrimiento fetal durante el aborto y, hoy por hoy, hay muchas alternativas ante este drama. ¿A nadie sorprende que en España se realicen más de 100.000 abortos al año? ¿No hay ningún responsable público al que corresponda asumir semejante fracaso en la prevención y la salud pública? Lanzo esta pregunta al viento: ¿Cómo es posible que un país que ha alcanzado las mayores cotas de bienestar y calidad de vida de su historia, un país donde hemos conseguido disminuir de manera drástica el número de fumadores, de pacientes con sida o de accidentes de tráfico, sea un país donde cada vez se aborta más? Si somos capaces de cortarnos un brazo por defender la vida de un toro, un lince ibérico o un oso pardo (cosa que está muy bien), pero luego nos da vergüenza denunciar cómo se ha devaluado la dignidad humana porque alguien está impunemente triturando bebés en Madrid o Barcelona, es que algo huele muy raro en este país. Fuente: LUIS GUTIÉRREZ ROJAS para el Ideal Digital
Arriba: Cartel en contra del pueblo de Tordesillas y sus "tradiciones". ©iwab.org








































Héctor dijo
Muy buenas.
Lo primero de todo me gustaría felicitar al autor de este blog, llegué aquí buscando información sobre Cesar Millán y la verdad, me parece currado como pocos y es muy interesante. Buen trabajo.
Respecto al tema pues hay mucho para hablar la verdad y cada uno opinará según sus ideas. Inicialmente y lo más importante que habría que hacer es concienciar a la gente de que usaran protección a la hora de mantener relaciones sexuales, al parecer, (según las cifras de abortos arriba dadas) este es un tema que la población no tiene muy en cuenta. Respecto al aborto yo, en mi opinión, estoy a favor de él hasta un límite. Según tengo entendido, el feto o embrión, hasta la sexta semana no está lo suficiéntemente desarrollado como para sentir (no se si es la sexta semana u otra, que me corrijan si me equivoco) con lo cual, se puede evitar la comparación del sufrimiento que sienten los toros. Eso si, a partir de un determinado punto, verdaderamente se podría comparar ambas cosas. Yo apoyo el aborto hasta este punto, el embrión no sufre en ningún momento.
Mucha gente pensará todo lo contrarío que yo, y defenderán el derecho a la vida del feto y tal. Respeto todas las ideas que pueda haber, esta es la mía y espero el mismo trato.
Sin más me despido.
Un saludo!
24 Noviembre 2008 | 10:47 PM