Dos asturianos y seis leoneses, detenidos por cazar urogallos y otros animales protegidos
Dos vecinos del concejo de Lena, han sido detenidos por la Guardia Civil como integrantes de un grupo que se dedicaba a la caza furtiva de especies protegidas en la cordillera Cantábrica y otras zonas del país.
Las investigaciones fueron realizadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de León, provincia en la que fueron detenidos otros seis cazadores furtivos. Los agentes, se incautaron de un auténtico arsenal, así como de restos de unos 60 animales, entre ellos cérvidos, bóvidos, jabalíes e, incluso, urogallos y ardillas. Agentes de la Guardia Civil de Medio Ambiente de Madrid y del Seprona de la Comandancia de León, iniciaron las investigaciones en abril, que concluyeron con las detenciones el jueves de la pasada semana. Los agentes tuvieron conocimiento de que el grupo no sólo estaba practicando la caza furtiva, sino que organizaba batidas ilegales.
En el momento de la detención de los implicados, se procedió al registro de sus domicilios, donde se encontraron las piezas disecadas y congeladas. En concreto, se hallaron restos de 39 cérvidos (22 corzos y 17 ciervos), 19 bóvidos (17 rebecos, un muflón y un macho montés), ocho jabalíes, una gineta, un urogallo y dos ardillas. También se encontraron siete rifles, 14 escopetas, un cañón de rifle, cuatro bocachas, un silenciador, tres focos, cuatro linternas con baterías, cargadores, armas blancas y otros utensilios y herramientas usados habitualmente para la caza.
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El grupo contaba con 150 matrices de precintos para legalizar las piezas cobradas
Los detenidos asturianos son dos vecinos de Lena, cuyas identidades se corresponden con las iniciales E. P. V. y M. A. E., de 53 y 49 años, respectivamente. Fuentes consultadas, indicaron que son muy conocidos en el concejo y que nunca se había sospechado que llevasen a cabo este tipo de actividades. La noticia ha causado sensación en el mundillo de los cazadores asturianos.
Para legalizar las batidas que realizaban, el grupo de cazadores furtivos contaba con más de 150 matrices de precintos, lo que permitía dar salida a los trofeos.
La operación sigue abierta, y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días, según la Guardia Civil. El Juzgado de instrucción número 4 de León, que dirige el caso, mantiene el secreto del sumario para no entorpecer las pesquisas.
Fuentes: La Nueva España
Nota: Agradezco también a Carlos Sanz García que me haya enviado esta noticia a mi correo electrónico, manuelsobrinosenra@hotmail.com







































