"Terrorismo Ambiental" entrevista a David Nieto Maceín, experto en etología de los cánidos
David Nieto Maceín es especialista en conducta de los cánidos, terapeuta y adiestrador canino profesional. Desde hace más de quince años se dedica profesionalmente al adiestramiento y educación canina. Ha dirigido dos escuelas caninas y es consejero en materia de conducta y adiestramiento para la Asociación Española del Perro de Agua Español. Ponente en multitud de cursos, conferencias y seminarios sobre Naturaleza y Etología, ha colaborado también en prensa, radio y televisión. Sus estudios abarcan multitud de aspectos de la etología de los cánidos y otras especies. Ha recorrido las regiones más recónditas del planeta, hasta adquirir un conocimiento muy cercano y espontaneo de la fauna silvestre y, muy especialmente, del lobo. Ha trabajado también como pastor en las montañas, por lo que conoce ambos lados de la problemática que rodea al lobo. Es colaborador destacado en muchos proyectos de conservación e investigación por toda Europa y Sudamérica. Ha participado igualmente en proyectos de educación ambiental, guía de interpretación de la Naturaleza y coordinador de un proyecto de educación ambiental de la Asociación de Naturalistas por las Generaciones Futuras (Anagef), actualmente dentro del programa Roots&Shoots de la etóloga y primatóloga Jane Goodall, de quien recibió su reconocimiento personal.
'Terrorismo Ambiental': ¿Como se definiría David Nieto Maceín?
David Nieto Maceín: Pues mira, te diré cómo se siente David Nieto Maceín: como un homínido, hominoideo, catarrino y primate. Y de todo eso estoy orgulloso pues me siento realmente como una parte de la Naturaleza, un hijo de la Madre Naturaleza muy consciente de serlo. Totalmente conectado con la Naturaleza y troquelado por la fauna. Una amiga decía algo muy gracioso que creo que me definía muy bien: que yo parecía salido de la semilla de un árbol. Bueno, básicamente, de esta forma creo que se definiría David Nieto Maceín.
T.A: ¿Cuándo y cómo nació en tí esa gran pasión por la Naturaleza, y en especial por los cánidos?
D.N.M: Pues no es fácil de saber porque soy amante de la Naturaleza desde que tengo uso de conciencia, pero puedo decir que fui muy influenciado por mi familia, pues soy de una familia campera y me crié rodeado de animales. A mi padre le gustaban mucho los animales, mi madre me inculcó siempre el respeto a la Naturaleza. Mi primo y hermano Jose Luis influenció muchísimo en mi amor por la Naturaleza y los animales, y también lo hizo Félix Rodríguez de la Fuente, que fue mi inspiración desde la infancia. Jose Luis era un seguidor apasionado de Félix y yo lo fui también. Félix me llevó, sin ningún género de dudas, a apasionarme por el lobo. Yo crecí con perros y eran lo más parecido al lobo que tenía a mano. De una forma u otra, desde muy pequeño sentía un amor especial por los animales, y una casi obsesión por el lobo y el perro. Y bueno, crecí desarrollando una comunicación muy espontánea y natural con los perros.
T.A: En "Etología del lobo y del perro. Análisis e interpretación de su conducta", mencionas de forma constante la figura de Félix Rodríguez de la Fuente. ¿Qué ha supuesto para tí este personaje?
D.N.M: Sí, en el libro he hecho un homenaje constante a la figura de Félix y también a la de Konrad Lorenz, que era admirado por Félix también y que, de hecho, escribió un prólogo en su última obra. Félix Rodríguez de la Fuente fue quien presentó el lobo al gran público no como un ser mítico rodeado de un halo de maldad y de ferocidad sino, por primera vez, desde su verdadera identidad. Fue, por tanto, quien nos dio a conocer al lobo, en el pleno sentido de la palabra. Fue quien consiguió un cambio en el rumbo fatal hacia el que se había precipitado el lobo en España y quien consiguió la primera figura de protección para el lobo. Con mi amigo Ramón Grande del Brío creó la primera coordinadora para la conservación del lobo que hubo en España. Así que, de no ser por Félix, pues me imagino que no habría lobos en España, y esto habría sido una desgracia y una catástrofe absoluta. Logró que aquellas especies que se conocían como “alimañas” se conociesen con el nombre de “predadores”, y que se supiese que tenían un papel que desempeñar en los ecosistemas. Sólo él tuvo la insólita capacidad de hablar con un lenguaje tan cercano como para despertar la atención de millones de personas de un país que estaba absolutamente sumido en una profunda ignorancia. Fue un fenómeno que no existió en otros países. Actualmente vivo en Suecia y es interesante el que, a pesar de que es un país del que tenemos mucho que aprender en España en cuanto a respeto a la naturaleza y a los animales, el lobo sea muy mal visto por el público en general; se le tiene miedo. Bien, pues esto se debe, sin ningún género de dudas, a que no hubo ningún “Félix Rodríguez de la Fuente” en Suecia. De hecho, es imposible que lo hubiese habido, porque una figura de tan extraordinario talento, un genio de semejante envergadura, es irrepetible. Está claro que la Madre Naturaleza hizo su molde y lo rompió después. Por tanto, para mí fue una figura fundamental en mi amor por el lobo, en mi conocimiento base, en mi interés y, sobre todo y es lo más importante, en mi ímpetu, mi decisión, mi empeño, mi convencimiento, y mi doctrina vital de proteger la naturaleza para las generaciones futuras. Y, sin duda ninguna, en mi perseverancia por conseguirlo. De hecho, de niño me preguntaban: “¿qué quieres ser de mayor?” Y yo respondía siempre que quería “ser Félix Rodríguez de la Fuente”. Félix alimentó mi empeño y tenacidad durante toda la vida. Y no sólo para mí, sino que para los más grandes naturalistas y conservacionistas de España ha sido una figura clave y fuente de inspiración y, para el resto del público, para las generaciones actuales y las futuras, teniendo en cuenta que, como él decía, no somos ovnis sino una parte indisoluble de la Madre Naturaleza, la figura de Félix debería ser, como mínimo, la evocación de la importancia de la conservación de la naturaleza. La labor de Félix fue mucho más grandiosa que la realización de aquellos documentales maravillosos que hizo y que son irrepetibles. Además de su labor de sensibilización, que fue enorme, tuvo una influencia ciclópea para que muchos espacios naturales fuesen protegidos y, gracias a él, hoy día podemos disfrutar de ellos. Te podría hablar de las Tablas de Daimiel, de Doñana, de Cabrera, de Montejo de la Vega y de otros muchos lugares por los que luchó. Consiguió terminar con la Junta de Extinción de Animales Dañinos, imagínate, algo grandioso; consiguió la protección legal para las aves rapaces, fundó ADENA-World Wild Found y, además, fue pionero en la educación ambiental con el que fue el primer campamento de naturaleza para los niños. Luchó también por las ballenas… en fin, y no se fue de este mundo sin dejar por escrito, en mano, al gobierno y al rey, nada más y nada menos que la primera Estrategia Mundial para la Conservación de los Recursos Vivos y el Desarrollo Sostenible. Imagínate si significa cosas para mí Félix Rodríguez de la Fuente. Qué menos que recordarle en mi libro todas las veces que sea posible.
T.A: Eres un grandísimo y decidido defensor del lobo. ¿Qué les dirías a aquellos/as, que todavía hoy siguen pensando en el lobo como un animal feroz y sanguinario?
D.N.M: Pues que lean mi último libro (risas). El presentar la verdadera cara del lobo es mi objetivo. En la presentación de “Etología del lobo y del perro. Análisis e interpretación de su conducta”, en la que estuvo Carlos Sanz, dimos una conferencia en la que tratábamos sobre ello. No es fácil resumir esto en una respuesta pero aquí puedo decir que hay que saber que, realmente, toda esa leyenda negra que hay entorno al lobo no es reflejo de la realidad sino de que venimos de culturas nacidas en el seno de sociedades ganaderas. Hace diez mil años que en Eurasia comenzamos a vivir del ganado y, desde entonces, el lobo, que hasta entonces había sido un competidor ecológico y luego un colaborador, se convirtió, en la percepción del hombre, en un parásito. Y entonces nacieron leyendas y tradiciones culturales en contra del lobo porque era una amenaza para el recurso de la carne, del cuál nos habíamos apropiado. De ahí tantas historias falsas y mitos que eran transmitidos a los niños, futuros pastores. Ten en cuenta que, sin ir más lejos, el cuento de Caperucita tiene varios cientos de años. De ahí su arraigo. Se les enseñaba a temer al lobo. A temerlo porque el temor lleva al odio. Estas historias, totalmente falsas, son las que más daño han hecho al lobo y las que más daño le siguen haciendo hasta hoy día. En cambio, en las culturas cazadoras, aquellas que no se habían apropiado de los rebaños, como los indios norteamericanos, el lobo no era un animal odiado sino al contrario, venerado. Respetado. Admirado. Fíjate que el lobo es un animal sumamente tímido hacia el ser humano. El lobo jamás ataca al hombre. Primero, porque nos tiene un pánico atroz, que no le permite ni defender a sus propios cachorros contra el ser humano; el lobo huye del hombre como de la peste; segundo, porque el mecanismo instintivo de caza del lobo responde a una serie de estímulos que están ya escritos filogenética y ontogénicamente; es decir, no es posible para el lobo salvaje percibir al ser humano como una presa de caza; y esto ya sin tener en cuenta que el mismo olor a ser humano provoca un temor terrible. Y todo el que quiera decirte lo contrario está muy equivocado y debería conocer antes, en profundidad, los mecanismos de la predación en los cánidos. Ah, y ojo con lo que se lee por ahí. Lo digo porque he leído cosas realmente sorprendentes sobre el lobo, con historias que están influenciadas, infectadas más bien, por creencias antiguas y absurdas que son de un arraigo sorprendentemente pringoso; y, estas cosas, dichas desde un pedestal científico, son muy graves e imperdonables porque llevan a confusiones muy muy dañinas. No se pueden generalizar teorías de la predación de otros grandes carnívoros cuando se trata de hablar de cánidos; se cometen errores gravísimos en este sentido y todo se debe a una falta de conocimiento directo. El lobo es un animal más, con un papel vital en los ecosistemas naturales. Yo estoy muy orgulloso de contar con este lujo entre nuestra fauna y considero un auténtico privilegio el disfrutar de la visión del lobo en la naturaleza. La ignorancia es la única que lleva a asociar al lobo con un animal “peligroso”, “feroz” o “sanguinario”; sólo la ignorancia. Invito, pues, a todos, al conocimiento.
T.A: ¿Cuales son las principales amenazas a las que se enfrenta esta especie?
D.N.M: Pues, precisamente, se enfrenta a la ignorancia humana como principal amenaza, creo yo. El furtivismo está haciendo mucho daño al lobo. Hay un furtivismo organizado que resulta catastrófico. Los cazadores de gatillo fácil también son un enemigo. La gestión de las fincas cinegéticas muchas veces se hace en contra del lobo, así que el mal llamado “deporte” de la caza es otra lacra y no sólo para el lobo.
Otro problema gravísimo son las infraestructuras. España es un país que fue precioso y riquísimo pero que se ha permitido destrozar a base de asfalto. Es algo inaudito y parece que la mayoría de la gente no se da cuenta de esto. Es incomprensible. Las autovías y carreteras están por todas partes y, en el caso de los lobos, encuentran difíciles y peligrosas barreras para moverse. Mueren decenas y decenas de lobos atropellados y esto es una pérdida genética irreparable. Así que no es ninguna tontería.
Los ganaderos le ponen las cosas difíciles al lobo porque atizan la tensión social, los intereses políticos. Mira, Manu; yo fui pastor en una etapa muy bonita de mi vida; y siempre lo digo, antes de que nadie se anticipe a llamarme “ecologista de ciudad” o algo por el estilo. Es una profesión que llevo en mi corazón. La de pastor. Pero también llevo al lobo en mi corazón. Y te garantizo que no son incompatibles el pastoreo y el lobo cuando uno es realmente un profesional en el pleno sentido de la palabra. Cuando se trabaja de verdad y se protege el rebaño adecuadamente con mastines y apriscos, cuando se acompaña al rebaño y se vigila, nunca hay problema con los lobos. Y no entiendo cómo los propietarios de ganado no protegen a sus rebaños si es que los aprecian realmente. Fíjate que digo “propietarios de ganado” y no “pastores” porque, para mí, el concepto “pastor” es el de un profesional que sabe trabajar y nunca, jamás, dejaría que ni lobos ni perros atacasen en ningún momento a sus ovejas. El problema, hoy día, es que muchos ganaderos han olvidado cómo se debe trabajar. Ten en cuenta que viven a caballo entre la modernización absoluta y tecnológica y el campo y no compatibilizan ambas cosas. No lo hacen bien. Pero fíjate que tengo amigos, pastores, de los profesionales, que tienen rebaños en zonas de mucho lobo, tienen buenos mastines, las encierran por la noche y las acompañan por el día, y no tienen, nunca, ninguna baja. Esto lo dice todo.
T.A: En este blog, como sabes, abordamos - entre otros muchos asuntos - la desaparición cada vez más rápida de la biodiversidad. ¿Podría incluirse a corto plazo al lobo ibérico (la raza española), en la lista negra de animales extintos, de seguir así las cosas?
D.N.M: Bueno, afortunadamente, no soy tan pesimista. Si nos durmiésemos en los laureles, seguramente sí. De hecho, podría estarlo ya de habernos dormido y si Félix Rodríguez de la Fuente no nos hubiera despertado. Pero, por suerte, somos muchos los que nos mantenemos en la lucha. Es una lucha constante y muy dura. A veces se encrudece muchísimo pero da la sensación de que crecemos. En España el movimiento conservacionista creo que es bastante fuerte y esto es una bendición. Pero mucho cuidado porque a menudo basta decir algo favorable para que todo el mundo se despreocupen; y dije que no podemos dormirnos en los laureles.
T.A: En tu último libro, también nos hablas del mejor amigo del hombre: el perro. Hace unas semanas, las imágenes de un perro que intentaba salvar a otro can atropellado, arrastrándolo hacia un lugar seguro para apartarlo de los coches, ya que los conductores ni siquiera se molestaban en reducir la velocidad, saltaban a los medios de comunicación del mundo entero. ¡¡Cuántas lecciones de humildad nos enseñan cada día estos animales, y cuántos secretos sin desvelar esconden en su mente, ¿verdad?!!
D.N.M: Bueno, pues sí. Realmente a mí también me sorprendió. En realidad no vi un vídeo completo con el que pueda aseverar que aquello era un salvamento en toda regla, es decir, que el perro actuó consecuentemente como rescatador; pero, igualmente, me sorprendió mucho. Mira lo que te voy a contar: el rescate con perros de avalanchas surgió de una forma maravillosa: un perro, un mestizo, encontró, tras una avalancha, al último superviviente de un grupo de esquiadores al que ya se daba por desaparecido y por muerto; se puso a escarbar muy nervioso, ladrando sin parar, y sin obedecer a su dueño, que le decía que estuviese quieto. Era tan insistente que decidieron cavar allí mismo y entonces se encontraron al esquiador con vida enterrado en la nieve. Pero fíjate una cosa: nunca más lo volvió a repetir en los ensayos que se hicieron. También es verdad que aquella primera vez se trataba de una situación real y la capacidad que tienen los perros para percibir nuestro nerviosismo, nuestra ansiedad, nuestro nivel de estrés, es algo misterioso y enigmático, hasta ahora indescifrable. Esto pudo ser lo que llevase al perro a aquella afortunada reacción. Este verano, en Argentina, donde era el invierno austral, una perra mestiza de un barrio de chabolas salvaba la vida a un bebé recién nacido y recién abandonado por su madre, arrastrándolo con muchísimo cuidado, sin herirlo lo más mínimo, hasta la cama donde tenía a sus cachorros y posteriormente avisando a su dueño. Pero fíjate que esto podemos explicarlo a través del funcionamiento del instinto maternal “simplemente” (y lo digo con comillas). Aunque ¡eso es grandioso! ¡también así funcionamos los humanos! Muchas veces nos damos mucha importancia pero nuestro comportamiento también está guiado por directrices conductuales muy básicas. Y esto ha hecho que multitud de perros hayan salvado la vida de personas.
Suele humanizarse el comportamiento de los perros y esto es un error porque se interpreta mal y se cree que tienen capacidades que en realidad a veces no tienen y esto les hace mucho daño en la convivencia con ellos. Pero no cabe duda de que hay una capacidad cognitiva en los animales que nos es realmente desconocida. Por eso a mí siempre me encantó la forma que tenía, y tiene, la Dra. Jane Goodall de hablar sobre los animales en sus trabajos de campo sobre etología, pues ella supo encontrar el equilibrio. El equilibrio entre el saber ser objetiva con las observaciones sin intentarles dar un sentido subjetivo que en realidad es inescrutable y el no tener miedo de decir, llegado el momento, que el animal “piensa que…”, algo que en la investigación científica conductista siempre ha estado prohibido o mal visto. El mundo científico se tomó con ironía, por esta causa, las primeras investigaciones de Jane, hace décadas ya, pero finalmente la realidad se reveló aplastante cuando Jane lo demostró todo; entonces no tuvieron más remedio que callarse, agachar las orejas y admitir que, lo que había descubierto Jane Goodall era, nada más y nada menos, pues que ¡había que redefinir ser humano en el diccionario! Porque, eso sí, somos una especie muy orgullosa. A ver cuántos reconocen, como yo, ser primates catarrinos hominoideos homínidos, que es lo que somos todos, aunque algunos no lo quieran.
Por tanto, hay que ser consciente en todo momento de que el resto de los animales no son simples aparatos de acción-reacción instintiva sino que pueden tener una extraordinaria capacidad cognitiva y esto es algo muy desconocido, así que, seguramente, nos seguirán sorprendiendo. En mi último libro, precisamente, hablo también sobre estas cosas.
T.A: ¿Cómo fue la experiencia de conocer personalmente a Jane Goodall?
D.N.M: Cuando alguien ha seguido a una persona durante toda la vida, desde la infancia y de una forma inalcanzable, el conocerla personalmente es algo que no es fácil de describir. Yo había leído sus libros, sus experiencias, sus biografías… hasta sus cartas de la infancia y la juventud. Era un seguidor de Jane Goodall y hoy más aún tras conocerla personalmente. Nunca podría haber soñado con la posibilidad remota de la experiencia que iba a tener la oportunidad de vivir. Pero mira, la vida te lleva a veces por derroteros insospechados. Te diré que el día que la conocí, percibí en ella justamente la persona que yo creía que era y con la que me identificaba muchísimo. Porque, como todos los que crecimos saboreando vivencias en plena naturaleza y tuvimos como primeros maestros a nuestros animales, como le pasó a ella y como me pasó a mí, pues fuimos niños especiales con similitudes muy curiosas. Y en ella pude ver una persona totalmente conectada con la naturaleza, con sus selvas... con la vida, en definitiva. Una noche que estábamos con mucha gente tras un acto benéfico para el orfanato de chimpancés de Tchimpounga, en Congo, de pronto yo vi pasar una gaviota. Se recortaba blanca en el cielo negro y entonces quise decírselo a Jane pero estaba rodeada de gente que la hablaba y no habría podido decirla nada. ¡Pero ella había visto la gaviota, había parado momentáneamente su conversación y la estaba observando!. ¡Sólo ella y yo habíamos visto la gaviota! Eso sucede cuando las personas están conectadas con el universo, y eso es lo que percibí exactamente en ella. A menudo la gente no se da cuenta de que a su alrededor suceden muchas cosas en el mundo natural, en el mundo de los animales. De pronto un cernícalo captura un gorrión en el jardín de un hotel, o una gaviota le roba un pollo a una urraca y la urraca intenta recuperarlo en una persecución en medio de la calle y ¡nadie se percata de la tragedia! Porque todo el mundo ha desconectado del universo. No se dan cuenta de las cosas naturales. Sólo ven lo artificial, lo gris. El primer día que conocí a Jane nos paramos a observar un árbol de cientos de años. Percibí cómo, de alguna forma, se comunicaba no ya con el árbol, sino con el universo. Cómo, realmente, sí que se daba cuenta, sí sentía, como yo, que aquél árbol era un ser viviente. Y bueno, cuando has idolatrado a alguien lejano durante toda la vida, como yo a Jane, y de pronto está contigo, navegando en un pequeño barquito de madera, y podéis charlar mutuamente, en paz, sobre montones de cosas, y podéis compartir juntos momentos especiales de silencio, de observación de fauna, pues es una experiencia que no puede olvidarse jamás. Y realmente es algo que llevo en el corazón. Nos contamos muchas cosas y fue una experiencia maravillosa. Cuando Jane te habla de los chimpancés, lo hace desde las selvas, da igual dónde esté. Aunque esté en medio del mar y en el otro lado del mundo, te habla desde Gombe. Y te habla con un lenguaje muy antiguo, que es el de los animales, el de la lluvia en las hojas, el de los aromas de la tierra y de los árboles… es capaz de imitar perfectamente a los chimpancés. Algo muy especial.
T.A: ¿Tienes en mente nuevos retos editoriales, o de otra índole, relacionados con la Naturaleza y el Medio Ambiente?
D.N.M: Sí, claro. Yo soy una persona hiperactiva y siempre tengo proyectos y trabajos entre manos. Tanto escribiendo sobre etología y sobre naturaleza como con diversos proyectos de conservación y de educación ambiental. Así que en este momento estoy en marcha con muchas cosas a la vez, como siempre (risas).
T.A: ¿Quieres dejar algún mensaje final a los/as amigos/as que nos siguen cada día en "Terrorismo Ambiental"?
D.N.M: Bueno, pues, como supongo que los que leen tus artículos y tu trabajo en Terrorismo Ambiental ya están lo suficientemente concienciados para saber que lo más acuciante en este mundo no es la economía ni es la política ni los deportes, pues decirles que luchen con todas sus energías para conservar nuestra biodiversidad mundial y para concienciar al resto de la gente, que es quizás lo más importante y lo más difícil de conseguir. Ése es mi reto fundamental, también.
Para más información:
http://davidnietomacein.com/
http://www.anagef.com/
http://www.anagef.blogspot.com/
Nota: Con este artículo, damos el pistoletazo de salida a una nueva sección de entrevistas realizadas por Manuel Sobrino Senra, el administrador de este blog. En ella, intentaremos reunir a importantes personalidades del mundo de la divulgación y el estudio de la Naturaleza, para que nos hablen sobre sus trabajos y experiencias. Agradezco la inestimable ayuda de David Nieto Maceín, que ha prestado su colaboración en todo momento para la realización de esta primera entrevista. Las fotos que ilustran este artículo también han sido cedidas amablemente por el propio David.
Fuente: Manuel Sobrino Senra, Terrorismo Ambiental













































lilian fernandez dijo
Muy interesante Un abrazo
29 Enero 2009 | 07:24 PM