Cambio climático en Cantabria
Izquierda: Familia de osos pardos, especie muy vulnerable al cambio climático. ©FAPAS
El informe del CES dedica un capítulo entero al cambio climático y a sus consecuencias directas en la región. Es necesario tener en cuenta que Cantabria ha pasado de emitir 3,6 millones de toneladas de CO2 en 1990, a 5,8 millones en la actualidad.
Este tipo de acciones, a escala mundial, han provocado que entre 1931 y 2005 hayan descendido un 8% las precipitaciones, y que el nivel del mar en el Cantábrico vaya a subir, según las previsiones, cerca de 50 centímetros a finales de siglo, lo que provocará la desaparición de cuatro de cada diez playas.
La región verá cómo las temperaturas aumentan una media anual de cuatro grados entre 2020 y 2100, mientras que en el 2080 los días de lluvia serán un 10% menos que ahora.
Especies como el oso, el urogallo y el salmón, especialmente sensibles a estos cambios, podrían desaparecer, y el aumento de la temperatura del mar provocará un incremento de las algas. El oleaje también se verá afectado, con un considerable aumento de su altura e intensidad. Los temporales, dice el estudio, serán cada vez más fuertes y más duraderos.
Fuente: El Diario Montañés









































