El oso está casi extinto en el Pirineo
Izquierda: Oso pardo. ©Andrew N.
El comité francés de la UICN, en colaboración con el Museo Nacional de Historia Natural, ha publicado recientemente una lista con las 199 especies de mamiferos del territorio continental francés, once de las cuales están en peligro crítico de extinción. Una de ellas es el oso pardo que, siguiendo las categorías de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, actualmente se encuentra en el apartado de Especie en Peligro Crítico de Extinción.
No es una buena noticia para la conservación de este animal en los Pirineos, ya que se encuentra a un sólo paso de la categoría que indica que una especie se ha extinguido, que es la de Extinto o Extinto en Estado Silvestre.
Entre medio de ambas categorías, existe una denominación para los animales que se cree estinguidos pero que se considera necesaria una confirmación, al no existir estudios más extensivos que no permitan encontrar ningún ejemplar.
En el Estado español se realizó en el 2007 el Libro Rojo de los Mamíferos de España, donde sólo se incluyen las especies catalogadas bajo alguna de las categorías de amenaza de la UICN: En Peligro Crítico, En Peligro y Vulnerable. La lista revela que el oso pardo en los Pirineos es una de las dos especies que están en peligro crítico de extinción.
Derecha: Foca Monje del Mediterráneo. ©IFAW
El otro animal es la foca monje del mediterráneo, donde sólo hay una colonia en las Islas Chafarinas. Además, el 17 de junio de 2008, apareció la noticia de que un ejemplar de la especie había sido fotografiado por un submarinista en la reserva marina de Illa del Toro, en Calvià. Avistamiento que se certificó. Más tarde, se constató que se habían dado otros cuatro en la misma zona.
La última desaparición de una especie en los Pirineos data del año 2000, cuando se dio por extinguida la Capra pyrenaica pyrenaica, subespecie-tipo encontrada originalmente en los Pirineos franceses y españoles, llamada popularmente bucardo. El último ejemplar conocido murió en enero de 2000.
Fuente: La Mañana








































