La tragedia del Exxon Valdez (1989) se prolonga hasta nuestros días
Derecha: El derrame del Exxon Valdez fue el peor desastre ambiental en la historia de los EE.UU ©Erik Hill / Anchorage Daily News
Según estimaciones del Consejo de Administración del Vertido del Exxon Valdez, creado por el Gobierno de EE.UU para recuperar el ecosistema dañado, la marea negra mató más de 250 mil aves marinas, 2.800 nutrias, 300 focas moteadas, 250 águilas de cabeza blanca y una veintena de orcas, además de envenenar miles de millones de huevos de salmón y arenque.
Y, según este mismo organismo, en algunos puntos del Golfo de Alaska el crudo que persiste (74 toneladas -el vertido fue de 38.800-) es prácticamente igual de tóxico que en las semanas posteriores al derrame. Dos decenios después, el Exxon Valdez sigue matando.
En 2007, George W. Bush anuló la decisión tomada por su padre, y dio rienda suelta a la fiebre del oro negro en la Bahía de Bristol. Y, como denuncia la ecologista WWF en un informe realizado con motivo del vigésimo aniversario del vertio, el cambio climático amenaza con convertir las aguas del Polo Norte en una autopista para petroleros.
El aniversario del desastre del Exxon Valdez ha aumentado las presiones sobre el nuevo presidente de EE.UU, Barack Obama, para que ponga coto a la explotación del Ártico y convierta en papel mojado las leyes aprobadas por la Administración Bush. En un editorial publicado ayer, el diario The New York Times recordaba las medidas de Bush.
Además de abrir la Bahía de Bristol a las petroleras, su Gobierno también aprobó planes para la explotación de 160 mil k2 en el mar de Chukchi, al norte del estrecho de Bering, y otros 130 mil en el mar de Beaufort, al norte de Alaska. Para el rotativo neoyorquino, estos planes claman por una reconsideración.
Fuente: United Press International










































juan pablo dijo
maldito bush
17 Abril 2009 | 05:49 PM