¿Soja en la Amazonia? Moratoria funciona pero la selva sigue siendo acosada
La llamada "moratoria de la soja", un compromiso de la industria compradora con aval de ambientalistas, indica una reducción de grandes áreas deforestadas para ese plantío en la Amazonia, aunque los deforestadores siguen acosando la selva sacando madera, poniendo pasto y ocupando áreas menores mucho más difíciles de fiscalizar.
"El mercado está atento a la selva amazónica. Si no hacemos lo correcto, estamos fuera del mercado", afirmó el martes en rueda de prensa el presidente de la Asociación Brasileña de Industrias de Oleos Vegetales (Abiove), Carlo Lovatelli, al presentar un primer informe de resultados de la moratoria.

La moratoria, creada en 2006 y renovada en 2008, compromete a las gigantes empresas de la Abiove y de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Anec) a no comprar soja de áreas recientemente deforestadas en la Amazonia.
Esas dos asociaciones ostentan el 90% del poder de compra de la soja en Brasil, segundo productor mundial de la oleaginosa.
El informe, que comienza a revelar los usos de las tierras recientemente deforestadas de una gran zona amazónica, muestra que el plantío de soja en grandes áreas deforestadas de más de 100 hectáreas (ideales por las condiciones de mecanización y escala requeridas por la oleaginosa) fue de menos de 1%.

Eso llevó a Lovatelli a proclamar que "la soja está dejando de ser una amenaza expresiva de deforestación en la Amazonia".
El ambientalista Paulo Adario, responsable de Amazonia de Greenpeace, una de las signatarias de la moratoria, reconoció que "la moratoria está mostrando su resultado: en los grandes polígonos está contenida la expansión, aunque eso también tiene un componente de la crisis internacional".
Pero el representante de Greenpeace denunció que la deforestación está cambiando sus métodos: antes se concentraba en grandes áreas y ahora proliferan las menores: "en 2002 el 25% del total deforestado era en áreas de menos de 25 hectáreas, pero pasó a 47% en 2008". Adario afirmó que eso incluye a grandes productores que antes ocupaban una gigantesca área de una vez.

Adario denunció otro aspecto mostrado en el informe de la moratoria: que "el principal factor de la deforestación amazónica es el ganado, que ocupa 75% de las áreas deforestadas".
El ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, destacó la importancia de aplicar acuerdos de moratoria para la carne y la madera, mucho más complicados de controlar.
En el último año Brasil perdió 11.968 km2 de selva.
Brasil es el cuarto mayor emisor de gases con efecto invernadero del mundo, y el 75% de las emisiones proceden de la deforestación.
Fuente: UNIVISION







































