Un ganadero de A Cañiza, acusado de provocar siete incendios y maltratar a sus animales
Un ganadero de A Cañiza (Galicia), Eduardo P. R., ha sido detenido por la Policía Autonómica acusado de siete incendios en los montes de la zona y de haber maltratado deliberadamente a ocho de sus treinta caballos.
El vecino, que fue puesto a disposición del Juzgado de Ponteareas y que quedó en libertad con cargos, fue objeto de un exhaustivo seguimiento por parte de la Policía Autonómica, con la colaboración del equipo del Seprona de la Guardia Civil de Ponteareas.

Finalmente, la policía pudo imputarle al menos siete incendios forestales en montes de la zona, donde ardieron alrededor de 60 hectáreas.
De febrero a abril
Los agentes consideran que el hombre, de 61 años de edad, prendía fuego con el objeto de regenerar pastos, lo que hasta hace poco tiempo era una práctica muy común entre los ganaderos de la zona del Paradanta, ya que tras el incendio se destruye la maleza y en las zonas quemadas surgen en primer lugar helechos y pasto para alimento de los animales.
Los incendios fueron provocados de febrero a abril y afectaron a la parroquia de Oroso, si bien algunos llegaron a Ameixeira, en el municipio de Crecente, y a zonas de la provincia de Ourense, con la que limita la comarca.

Según parece, el supuesto pirómano utilizaba siempre un mismo patrón de conducta, usando los fines de semana para iniciar los fuegos o cambios de turno en los medios de extinción, que conocía, de manera que lograba que las llamas se extendiesen con rapidez antes de que pudieran ser frenadas por los retenes contra el fuego.
Aunque inicialmente negó la autoría, la localización de algún testigo fue esencial para poder determinar su culpabilidad, según informaron fuentes cercanas a la investigación.
Maltrato animal
Con respecto al maltrato de animales, el ganadero está acusado de colocar troncos atados con alambres a las patas de algunos caballos, los jefes de la manada, para evitar que estos pudiesen moverse en grandes distancias.

Este sistema, que está siendo denunciado por los ecologistas en toda Galicia, se usa en los llamados caballos salvajes y evita que los mismos puedan moverse con libertad. Sin embargo los hace más débiles ante ataques de depredadores o condiciones climatológicas adversas, ya que no pueden resguardarse cuando llueve, nieva o el sol es demasiado intenso.
Fuente: Faro de Vigo









































ROSA MARIA dijo
MALDITO TIPEJO, ASÍ LO METAN EN LA CARCEL HASTÁ EL FIN DE SUS DÍAS
SALUDOS
7 Mayo 2009 | 01:11 AM