La crisis obliga a los ayuntamientos a suprimir la fiesta nacional del ruedo
Las localidades madrileñas de Pinto y Rivas-Vaciamadrid se quedan sin corridas en sus fiestas. La recesión ha hecho que este año se celebren 401 festejos taurinos en la región, un 20% menos.
Los jóvenes de Pinto decidieron lanzar huevos y tomates al ayuntamiento de la localidad, en protesta por los recortes de presupuesto que han obligado a los organizadores de las fiestas a organizar espectáculos más económicos y, en algunos casos, a suprimirlos directamente.

Dos localidades situadas al Sur de Madrid, Pinto y Rivas-Vaciamadrid, han cancelado las corridas, que solían ser lo más destacado de los festejos veraniegos, provocando la indignación de los seguidores. "La noticia ha sido recibida con enorme decepción, porque la gente tiene la sensación de estar siendo objeto de una estafa por parte de las autoridades locales".
"Ésta es la primera vez que se suspende una corrida", explicaba José Antonio Pérez, presidente de un club de fans de festejos taurinos de Pinto. El ayuntamiento ha justificado la decisión alegando dificultades financieras. En una entrevista a El País, el alcalde del partido socialista, Juan José Martín, aseguró que había sido “una decisión difícil”.
Indignación
El presupuesto para las fiestas se ha reducido de 500.000 euros a 142.000; además, el ayuntamiento tiene deudas contraídas con ochocientos de los trabajadores del municipio. Según Pérez, los indignados jóvenes de Pinto protestaron frente al consistorio para manifestar su indignación por la cancelación de la corrida de un torero de la localidad, de 20 años. “Los jóvenes disfrutan sobre todo de los encierros que se organizan en las calles antes de la corrida”, explicaba Pérez.
Hasta finales de julio, la Asamblea Regional de Madrid autorizó 401 festejos taurinos en 57 municipios, lo que supone un descenso del 20% con respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, las asociaciones que defienden los derechos de los animales han aplaudido la decisión de reducir el número de eventos taurinos, criticando la constante financiación estatal para tal fin.

“El dinero empleado en las corridas pertenece a todos contribuyentes, muchos de los cuales están en contra de que se produzcan estas atrocidades contra los animales. Es escandaloso”, asegura Marta Jimeno, vicepresidenta del Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal.
El coste de una corrida de toros de una pequeña ciudad o de un municipio de España puede oscilar entre los 18.000 y los 100.000 euros, según Carlos Flores, propietario de la ganadería Samuel Flores. En su opinión, “no es un negocio muy rentable, por los escasos asientos que tienen las plazas, muchas de ellas provisionales, y porque el precio de las entradas suele ser bajo”.
Una de las alternativas más económicas son las novilladas. En cuanto a los aficionados de Pinto, tienen previsto lanzar una campaña para garantizar la celebración de la fiesta taurina el año que viene, aunque haya poco presupuesto. “Es una tradición de toda la vida. Queremos recuperar nuestra fiesta”, aseguró Pérez.
La dudosa rentabilidad de algunas figuras
Las plazas se siguen llenando en las grandes ferias, “son acontecimientos sociales”, subraya Eduardo Martín Peñato, presidente de la Asociación de Ganaderos de Lidia. Toreros como José Tomás, Sébastien Castella, Enrique Ponce o Julián López ‘El Juli’ mantienen su poder de atracción.

Sin embargo, muchos empresarios empiezan a dudar de la rentabilidad de estos grandes diestros, que exigen cantidades que en muchos casos superan el total de facturación de la taquilla. En Madrid, según el empresario de Las Ventas, José Antonio Martínez Uranga, la plaza llena ingresa alrededor de los 440.000 euros por día.
El caché de estos toreros arranca en los 100.000 euros y asciende hasta los 300.000 euros o más, que exige, por ejemplo, José Tomás por jugarse la vida lidiando dos toros, en una tarde en una plaza de primera categoría.
Fuente: EXPANSION










































Ramsés .... dijo
Supongo que los huevos los habrán tirado "algunos" jovenes y no "los jovenes" (expresado así parece referirse a TODOS los jovenes), además de que no sabemos si todos los que tiraron huevos fué por la supresión de las corridas o por la supresión de alguna otra actividad (también habrán suspendido conciertos y cosas así, ¿no?).
De todas formas, todo lo que sea suspender festejos taurinos me parece perfecto.
14 Agosto 2009 | 10:40 PM