EE.UU y China hacen fracasar Copenhague
Estados Unidos y China, los dos países más contaminantes del planeta adelantaron el pasado domingo en Singapur, en el marco de la cumbre Asia-Pacífico, el fracaso de la conferencia mundial del clima que se celebrará el próximo mes en Copenhague. El adelanto del resultado de esa cumbre, considerada clave por gobiernos y mercados, coincidió con la llegada de el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a China, en la escala más importante de su gira por Asia, que comenzó el jueves pasado.
En rigor, el fracaso de la cumbre climática fue oficializada por el primer ministro de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, quien muy diplomáticamente anunció que se postergarán los acuerdos legalmente vinculantes hasta el 2010, o más adelante.

“Dado el factor tiempo y la situación de los países individuales, nosotros debemos, en las próximas semanas, concentrarnos en lo que es posible y no dejar que nos distraiga aquello que no es posible”, dijo Rasmussen a los líderes. “El Acuerdo de Copenhague podría finalmente ordenar la continuación de las negociaciones legales y establecer un plazo para su conclusión”, dijo el anfitrión de la cumbre.
En los hechos, Estados Unidos y China siguen siendo las dos potencias que traban un acuerdo mundial.
Por un lado, pese a que ha expresado su intención de avanzar en esta materia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no quiere firmar ningún acuerdo que, como ocurrió con el de Protocolo de Kyoto, suscrito por Bill Clinton, no sea después refrendado por el Congreso. Y China no está dispuesta a tomar metas para reducir sus emisiones de dióxido de carbono que no sean acompañadas por Washington.

En síntesis, lo que se buscará es llevar adelante el llamado “acuerdo en dos etapas”, que consiste en hacer en Copenhague una mera declaración de intenciones, pero postergar los compromisos obligatorios para más adelante. Este acuerdo daría espacio para respirar al Senado de Estados Unidos para que apruebe una ley de cotas de díoxido de carbono, permitiendo que el Gobierno de Obama presente una meta para el 2020.
“Hubo una evaluación de los líderes sobre que no era realista esperar que se negociara un acuerdo vinculante entre ahora y cuando comience Copenhague en 22 días (7 de diciembre)”, dijo el negociador estadounidense Michael Froman tras la reunión de líderes de Asia-Pacífico en Singapur. A ese encuentro asistieron los líderes de Estados Unidos, China, Japón, Rusia, México, Australia e Indonesia, entre otros.
Fuente: REUTERS







































