Las especies invasoras colonizan Mallorca
La historia de su llegada es la consabida. Individuo (normalmente joven) compra animal exótico pensando que adquiere algo parecido a una videoconsola, se cansa de él después de un tiempo y lo abandona en la carretera, en el campo o en el fondo del retrete. Lo preocupante es que para muchas de las especies animales invasoras de Mallorca lo difícil no es llegar, pero mantenerse tampoco supone un gran problema. La prueba es la creciente proliferación de ejemplares exóticos cazados año a año y las poblaciones de algunas de estas especies ya plenamente asentadas en determinadas zonas de la geografía mallorquina.
Una de los mejores ejemplos es el de las Tortugas de Florida (Trachemys elegans), perfectamente adaptadas y radicadas en varias zonas húmedas de la Isla. O el de los coatíes, en continua expansión desde hace varios años, colonizando los parajes de la Serra hasta el punto de que Medio Ambiente debe redoblar periódicamente sus esfuerzos (y sus brigadas caninas) para darles caza.

Las cifras de animales exóticos recogidos por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Conselleria de Medio Ambiente (COFIB) en 2007 y 2008 fueron las más altas de los últimos años: 443 y 497. A pesar de este repunte, el COFIB sostiene que los balances no arrojan grandes diferencias cada año, si bien sí existe una variedad de especies cada vez mayor. Del total, el 75% son reptiles y todavía no se ha hallado ningún ejemplar venenoso (o al menos de una toxicidad peligrosa para el hombre).
"La gente debe tomar conciencia de qué es lo que está adquiriendo y de lo grave que puede resultar deshacerse irresponsablemente de un animal venido de fuera", señala el biólogo. De hecho, la primera causa de entrada de animales en las instalaciones del COFIB es el abandono. Un porcentaje mucho menor es el de ejemplares incautados por no tener la documentación en regla. Por último están los casos de fuga.

El problema, subraya Parpal, es que el ritmo de introducción de especies en los países occidentales es más alto de lo que sus ecosistemas pueden soportar. La mezcla de especies autóctonas con otras foráneas (la mayoría procedentes de América) "está creciendo a un ritmo inimaginable", hasta el punto de convertirse –según estudios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)– en la segunda causa de extinción de fauna y flora, sólo por detrás de la destrucción del hábitat causada por la acción urbanizadora del hombre.
El catálogo de especies invasoras elaborado por el Servicio de Protección de Especies de la Conselleria integra hasta 13 especies consideradas amenazas para la biodiversidad del archipiélago. En el orden de peces e invertebrados figuran la carpa (Cyprinus carpio) y el pez mosquito (Gambusia affinis). Por lo que respecta a los reptiles se menciona la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), la tortuga de Florida, cuya entrada está prohibida desde hace varios años (de hecho su población se ha asentado en zonas como s’Albufera) y la serpiente de herradura (Coluber hippocrepis), célebre en los últimos tiempos por haber empezado a extenderse de manera importante en Artà y Capdepera.

Por lo que respecta a los mamíferos es especialmente llamativo el caso de los coatíes (Acridotheres tristis). Hace varios años solían ser adquiridos como mascota por Internet a unos 600 euros y hoy día cuentan con una población en constante crecimiento en la Serra (sobre todo en las zonas boscosas de Sóller y Bunyola) que supone un gran quebradero de cabeza para Protección de Especies, quien ya le colgó hace tiempo el cartel de "especie cazable". Su pariente, el mapache, también ha sido visto en parajes cercanos. Éste todavía no es lo suficientemente numeroso para ser catalogado, pero sí lo es el gato silvestre (Felis catus).
En cuanto a las aves, la lista incluye hasta cinco especies: el pico de coral (Estrilda astrid), la cotorra argentina (Miyopsitta monachus), la cotorra de Kramer (Psittacula krameri), el Miná (Acridotheres tristis) y el mirlo metálico (Lamprotornis nitens), casi todas ellas aleteando ya tranquilamente por los cielos isleños.
Fuente: EL MUNDO








































Purchase Viagra dijo
Esto siempre se me presenta cómo un problema moral. No son especies autóctonas pero han encontrado un lugar donde habitat y siempre he ido en contra de la caza. Que pasara si los manaties entraran en peligro y sea Mallorca el lugar donde esta la mayor cantidad de individuos? Que problema me causan estos casos.
20 Octubre 2010 | 08:05 PM