La progresiva deforestación de la selva pone en peligro al jaguar en Yucatán
La continua deforestación de la selva yucateca no sólo contribuye al calentamiento global, sino que pone en riesgo la supervivencia de los jaguares y otras especies salvajes del Estado, indicó Juan Carlos Fáller Menéndez, investigador de Pronatura Península de Yucatán.
Apenas quedan, según calcula, unos 70 jaguares adultos en territorio yucateco y de 1.000 a 2.000 en las selvas de la Península de Yucatán.
La reserva ecológica privada El Zapotal, ubicada en Tizimín que es propiedad de Pronatura, se ha convertido en el santuario de los jaguares que habitan en Yucatán. De 2004 a la fecha los investigadores han fotografiado con cámaras automáticas especiales 16 jaguares adultos, pero creen que hay muchos más.

Pronatura también recibió reportes de la presencia de estos felinos en Tizimín, Dzilam Bravo, El Palmar, Celestún y Los Petenes.
La acción de los cazadores contribuye a reducir el número de estos felinos en Yucatán. Los cazadores han matado de 6 a 8 jaguares en los últimos años porque los felinos llegan a zonas descampadas en busca de su alimento natural —como jabalíes, pavos de monte, venados y jaleps, entre otras especies—, señaló Juan Carlos Fáller Menéndez.
Su hipótesis es que si continúa la avasalladora deforestación, en 20 ó 30 años Yucatán se quedará sin sus míticos jaguares.
Fuente: Diario de Yucatán







































