Greenpeace localiza en el puerto de Amberes, en Bélgica, madera del Congo talada ilegalmente
La organización ecologista Greenpeace ha localizado en el puerto de Amberes (norte de Bélgica), uno de los más importantes de Europa, madera procedente del Congo, con un valor en el mercado de cerca de 45.000 euros, presuntamente talada sin respetar el proceso legal para este sector.
Los activistas han informado de este hecho mediante un comunicado en su página web, donde han denunciado que la falta de una regulación apropiada y códigos éticos en la industria maderera provoca que la población local no obtenga ningún beneficio de este "comercio lucrativo".
Según la información de la que dispone Greenpeace, las comunidades congoleñas en donde se ha producido la tala "no han recibido más que algunos dólares", a pesar de que la partida localizada tiene un valor en el mercado de cerca de 45.000 euros, indica la organización.

También ha hecho hincapié en que la explotación forestal prácticamente no supone "ningún desarrollo" para las poblaciones locales, que a causa del "saqueo" de sus recursos más preciados se enfrentan a la destrucción de sus campos y a futuros conflictos sociales.
La organización ha asegurado además que tiene previsto informar a las autoridades medioambientales pertinentes de las irregularidades observadas en la tala.
La madera negra localizada en Amberes se utiliza en decoración de interiores o para la fabricación de muebles y, según Greenpeace, habría sido talada en la región del Lago de Tumba, reconocida por su excepcional biodiversidad.
Ese hábitat, que acoge a especies animales como los elefantes de bosque, es además el lugar de residencia de comunidades de pigmeos.
Greenpeace ha pedido a las autoridades congoleñas que mantengan la moratoria sobre la concesión de nuevas licencias a las empresas forestales, y que respalden los resultados del proceso legal de reparto de títulos impulsado por el Banco Mundial.
En el mismo comunicado ha hecho hincapié en que la legislación europea tiene vacíos legales respecto a la importación de madera, ya que, a su juicio, la Unión Europea no ofrece a sus estados miembros un material legislativo que limite la llegada a su territorio de madera talada de forma ilegal.
Fuente: EFE







































