Paraguay lidera el proceso de deforestación en el Gran Chaco Americano
Paraguay lidera la destrucción del Gran Chaco Americano. En la segunda semana de enero se deforestaron 6.245 Ha. de monte, 4.475 Ha. en el Chaco paraguayo. Argentina deforestó 1.796 Ha. mientras que en Bolivia no se destruyeron bosques.
Paraguay lidera el proceso de deforestación en el Gran Chaco Americano: en el período que va del 21 al 28 de enero de 2010 se tumbaron 6.245 hectáreas, de las cuales 4.476 hectáreas fueron destruidas en el Chaco paraguayo, lo que implica un 72 por ciento del total de árboles tumbados.
En contrapartida, en Argentina se destruyeron 1.796 hectáreas (28 por ciento del total) mientras que en Bolivia y Brasil no se registraron deforestaciones.

El Gran Chaco Americano es el segundo ecosistema en extensión de Latinoamérica, detrás del Pantanal. El Gran Chaco es una región compartida por Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, aunque la porción situada en territorio brasileño es muy reducida.
En la Argentina, por ejemplo, el Chaco se extiende hasta Santiago del Estero, Salta, Jujuy y Tucumán. En Bolivia, la planicie chaqueña abarca parte de los departamentos de Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz.
Este inmenso territorio es uno de los ecosistemas más fascinantes del planeta, dado que aún se encuentra en etapa de evolución. Este proceso evolutivo, sin embargo, enfrenta grandes desafíos. El principal de todos es la deforestación de miles de hectáreas de monte virgen.

A diferencia de Argentina, Bolivia y Brasil, el Chaco ocupa más de la mitad del total del territorio del Paraguay.
Tomando su extensión como punto de análisis, no existe ninguna duda de la importancia del ecosistema chaqueño para nuestra nación.
La realidad, en cambio, se encarga de demostrarnos el abandono en que se encuentra el territorio chaqueño y la absoluta falta de interés en proteger su ecosistema.
En el lapso de una semana, del 21 al 28 de enero, Paraguay destruyó 4.476 hectáreas, duplicando la deforestación que se produjo en el Chaco argentino.
En el cuadro estadístico resalta la tala sistemática de montes en los departamentos de Alto Paraguay y Boquerón, regiones con una fuerte presión de explotación ganadera.

El sector que se extiende a lo largo de la Picada 500, que parte de Mariscal Estigarribia con rumbo al río Pilcomayo, soporta un acelerado proceso de deforestación.
Otro tanto sucede en el área que rodea al fortín Agua Dulce, al noreste del Parque Nacional Defensores del Chaco, con dirección a Bahía Negra.
De acuerdo a datos estadísticos facilitados por la organización no gubernamental Guyra Paraguay, la deforestación acumulada en el Chaco paraguayo, a lo largo del año 2009, llegó a un total de 267 mil hectáreas.
Esta superficie implica destruir 716 hectáreas cada día del 2009. Es lo mismo que deforestar todos los días el equivalente a casi dos veces el Jardín Botánico.

Las cifras pavorosas no terminan allí: en el año 2008 se tumbaron 228 mil hectáreas; en el año 2009, 267 mil hectáreas.
Tenemos un aumento de 38 mil hectáreas destruidas entre un año y otro, representando un aumento del 17 por ciento.
Y la cuenta regresiva del 2010, para quedarnos sin bosques, se inicia con 4.476 hectáreas de montes tumbados en solo una semana.
Este resumen estadístico plantea dos preguntas:
1) ¿Qué modelo de desarrollo pretendemos para el Chaco paraguayo?
2) ¿Existe un límite para la destrucción de los montes?

Responder estos interrogantes llevará a conocer el futuro que podría tener nuestro Chaco.
En este momento, resulta obvio que el principal interés es especulativo.
Dentro de este esquema, la habilitación de tierras para ganadería genera 100 millones de dólares al año.
Este es el verdadero negocio, a costa de la destrucción de miles de hectáreas de monte.
Fuente: ABC Digital







































