"Hoy se acaba con cinco siglos de crueldad"
"Hoy se acaba con cinco siglos de crueldad", sentenciaban este miércoles los antitaurinos después que el Parlamento catalán prohibiera las corridas en Cataluña, desoyendo los gritos de "libertad" de los partidarios de la Fiesta.
En cuanto el presidente del Parlament regional, Ernest Benach, dio el resultado (68 a favor, 55 en contra, 9 abstenciones), hacia las 11H40 locales (09h40 GMT), el señorial recinto de Barcelona, situado en el parque de la Ciudadela, estalló con una algarabía poco frecuente en sus alfombrados salones.
Con gritos y aplausos, más de un centenar de partidarios de la prohibición, distribuidos entre el hemiciclo y una sala destinada a los defensores de los animales, daban rienda suelta a su alegría.

Los miembros de la plataforma promotora de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) antitaurina se besaban y abrazaban bajo las luces de centenares de focos de cámaras y fotógrafos venidos de todo el mundo.
"Hoy se acaba con cinco siglos de crueldad y a partir de hoy las cuestiones éticas han de ser razones para replantearnos nuestras tradiciones", declaró en un comunicado, leído en cuatro idiomas, la plataforma antitaurina 'Prou' ('Basta', en catalán).
Terminaba así una mañana en la que partidarios y detractores de las corridas se habían enfrentado verbalmente a las puertas del edificio.
Los partidarios de la Fiesta gritaban "Toros sí, libertad sí" y recibieron con gritos de "¡Dictador, dictador!" al vicepresidente del Gobierno catalán, el independentista Josep-Lluís Carod Rovira, cuya formación Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) votó a favor de la prohibición.

Sin embargo, los más bulliciosos eran los antitaurinos, que agitaban carteles con simulacros de sangre en inglés, castellano ("toros sí, toreros no") y catalán ("Cataluña, el mundo entero te está esperando"). Un militante incluso apareció desnudo, rociándose de líquido rojo que simulaba sangre para denunciar la crueldad.
Mientras, en el interior, todo se preparaba para dar un paso histórico "que marca el inicio de una sociedad que está avanzando", según la directora de AnimaNaturalis en España, Aída Gascón.
Mientras a la sala de prensa llegaban los primeros gritos alborozados de los antitaurinos, el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, admitía estar al lado de los derrotados al haber votado "en contra de la prohibición".

"Porque creo en la libertad y hubiera preferido que la continuidad o no de los toros fuera una decisión tranquila y normalizada de los hábitos sociales de los catalanes", afirmó.
El rostro y voz de la plataforma 'Prou', Leonardo Anselmi, respondió que Montilla "había hecho uso de su libertad" en el momento de votar.
La alegría y las sesudas palabras inundaban las salas, todas provistas de grandes pantallas en las que defensores de los animales, periodistas y curiosos pudieron seguir los discursos y la votación.
Aunque "no sólo aquí se siguió con atención la votación", explicó Anselmi: "En Medellín, Álvaro Murera, un torero arrepentido, nuestro representante en Colombia, abrió el anfiteatro y desde allí siguieron, desde muy temprano, lo que aquí sucedía, como también pasó en otros países Latinoamericanos", añadió.

Fuera, bajo un sol abrasador, separados por numerosas vallas y bajo la atenta mirada de agentes de la policía autonómica, los partidarios y los detractores de las corridas seguían defendiendo sus ideales contrapuestos, pero con menor pasión que por la mañana.
El químico Jaume Josa, que abogó por los toros en la primera ronda de debates, fue categórico. "Aquí se han juntado la tontería y el oportunismo político", comentó.
Fuente: AFP





































Laurencia19 dijo
Interesantes sucesos describes al interior del parlamento, una verdadera batalla, pero lo importante fue el resultado final...hoy sí vale la pena celebrar. Aquéllos que les gusta disfrutar derramando la sangre de animales indefensos busquen una fiesta más sana y sin víctimas.
Un abrazo.
31 Julio 2010 | 07:20 PM