Una empresa planeó construir 6.000 casas en el paraje arrasado por el incendio de Benicolet
Los incendios que han afectado este fin de semana a los municipios valencianos de Benicolet, Almiserat, Ròtova y Llutxent y por otra parte a la población alicantina de Benigembla, ya están controlados y han arrasado un total de 1.576 hectáreas. El incendio de mayor magnitud fue el que se originó en Benicolet, donde han ardido 1.448 hectáreas forestales y 31 no forestales. El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, recordó que el incendio fue intencionado y se inició a las 21.15 horas del viernes en una cola del barranco de Benicolet. "El causante sabía lo que hacía, teniendo en cuenta las condiciones climatológicas, como las elevadas temperaturas y el viento de poniente del fin de semana", aseguró. Respecto al vehículo que se pudo ver por la zona en la que se inició el incendio de Benicolet poco después de iniciarse el suceso, Castellano declaró que "los servicios de extinción consiguieron algún dato identificativo del turismo", pero resaltó que se trata de un asunto que "está en la línea de la investigación".

En Benicolet, el incendio ha hecho cuestionarse a los representantes políticos la opción de que surjan intereses urbanísticos por parte de algunas empresas en la zona afectada. El alcalde de esta localidad, Antonio Pastor, del Grup Independent Benicolet (Gibe), incidió en que este área está protegida y por tanto descartó que se pueda construir en la zona. En el año 2002 una empresa propuso una actuación urbanística que contemplaba la construcción de 6.600 viviendas y un campo de golf, por lo que el anterior alcalde popular, según Pastor, intentó recalificar el terreno. Por otra parte, la zona forestal y paisajística que envuelve a la población sigue siendo paraje protegido.
El concejal de la formación Agrupación Independiente Benicolet, (Aib), José Santamaría, presentó en el año 2004 una denuncia ante la Fiscalía de Valencia "ya que estaba totalmente prohibido construir en este área porque cuenta con especial protección", afirmó. Cuando interpuso la denuncia, Santamaría era un ciudadano que no pertenecía a ninguna formación política. A partir de este momento el proyecto urbanístico se paralizó porque la Generalitat no lo llegó a aprobar.
Izquierda: Un avión lanza agua sobre la superficie quemada. ©EFE
Santamaría aseguró que toda la proyección urbanística tuvo lugar en el año 2002 y afirmó que la empresa y el anterior gobierno "dijeron a los propietarios que pretendían llevar a cabo cotos de caza, placas solares y molinos y nunca informaron de la construcción de la urbanización y el campo de golf", recalcó. "Se produjo una gran especulación urbanística que se pudo frenar en su momento por la denuncia que interpuse", dijo.
En el año 2005 se aprobó el Plan General de Benicolet, ya bajo la dirección del actual alcalde, Antonio Pastor, un documento que no contemplaba el complejo urbanístico en la zona forestal valiosa que ahora ha desaparecido por el fuego.
Durante esta legislatura, la empresa intentó de nuevo impulsar la recalificación de los terrenos. Hay que recordar que el área que ahora ha ardido ya se incendió en 1991. Santamaría se cuestiona ahora si tras el incendio "habría alguna posibilidad de construir en la zona. Mi abogada me ha comunicado que es imposible la edificación, pero de todos modos nos opondremos a cualquier construcción en este enclave forestal porque está protegido", afirmó. Por otra parte, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps y el consejero de Gobernación, Serafín Castellano, se reunieron ayer por la tarde con los alcaldes de los municipios afectados para valorar los daños y hacer balance de la situación.
Fuente: LAS PROVINCIAS







































