La Guardia Civil tras la pista del envenenador de animales de Cantabria
Un equipo especializado de la Guardia Civil, llegado desde Madrid, con perros adiestrados en la localización de veneno rastreará hoy toda la zona de Valdeolea en busca de la comida envenenada que ha provocado la muerte de decenas de animales en los últimos meses. Forma parte de la investigación iniciada por la Fiscalía de Cantabria para tratar de encontrar a los responsables de la muerte indiscriminada de los animales, entre ellos perros, gatos, milanos reales, zorros y lobos. "Están utilizando un veneno muy potente", advirtió ayer la titular de Ganadería, Blanca Martínez.
La consejera y el director general de Montes, Francisco Javier Manrique, solicitaron ayer prudencia sobre el caso. "Sólo podemos decir que se trata, posiblemente, de la actuación de una persona", dijeron.
Entre los pocos datos aportados ayer por la consejera se incluye su convencimiento "de que la muerte de animales domésticos, perros especialmente, en la zona de Cervatos", ocurridas en el último año, "no tienen nada que ver con las sucesivas muertes por envenenamiento en el área de Valdeolea".

La consejera desligó ayer estos hechos de la frecuente controversia que se produce entre ganaderos y Administración regional por las muertes de animales de rebaño por los ataques de los lobos y sus indemnizaciones.
No es esa la opinión de muchos ganaderos de la zona, que ligan estos envenenamientos a la presencia de lobos y a los problemas para cobrar las ayudas por la dificultad de certificar los ataques de los depredadores.
"En Mata de Hoz han aparecido zorros muertos, pero el lobo es tan astuto que no se envenena. Tiene desarrollado tanto el olfato que recela de algo que esté manoseado, pero el resto de animales, no". Es la voz de la experiencia. Jorge García es ganadero de Mata de Hoz (Valdeolea) y tiene un rebaño de cabras que vigilan continuamente cuatro mastines. De momento, no ha tenido ninguna baja "pero puede ser mañana, porque los lobos están aquí". Considera que a este animal "hay que controlarlo y autorizar batidas en las que tenemos la obligación de colaborar los ganaderos, que somos los afectados, y no quedarnos en casa", denuncia.

Como su vecino Jorge, María del Mar Costana, ganadera de Las Quintanillas (Valdeolea), ve también a los lobos como causantes de sus desdichas. Ha perdido por ataques de este animal dos terneras pintas de un año durante las pasadas fiestas navideñas, así como tres perros, éstos por efectos del veneno. "Las terneras nos las comen a escasos metros de nuestras casas. Una de ellas nos la devoró en la misma puerta de la nave del ganado. Sobre las tres de la madrugada, bajan al pueblo y se suelen marchar al monte sobre las siete. Uno de los perros nos alerta de su presencia y no para de ladrar".
Es probable que a partir de hoy se pueda clarificar una parte del origen de la muerte por envenenamiento de animales. Desde primera hora de la mañana está previsto que en el área de Fombellida pueda empezar el rastreo de los perros especializados en la detección de veneno que ha desplazado desde Madrid la Unidad del Servicio Cinológico de la Guardia Civil. Rastrearán en busca del tóxico y posiblemente puedan localizar animales muertos. "Estamos actuando juntos Fiscalía, Guardia Civil y Consejería para llegar al origen de estos envenenamientos", explicó Blanca Martínez.
Fuente: EL DIARIO MONTAÑÉS
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